Francia estuvo presente en numerosos enfrentamientos decisivos a lo largo de la Gran Guerra. A continuación se presentan las batallas más relevantes y el papel que desempeñó el ejército francés en cada una.
Batalla del Marne (septiembre 1914)
Una de las primeras y decisivas victorias francesas. Bajo el mando del general Joseph Joffre, el ejército francés detuvo el avance alemán hacia París.
Batalla de Ypres (octubre‑noviembre 1914)
Marca la primera utilización de gas venenoso por parte de Alemania. Las tropas francesas resistieron, aunque la contienda cobró numerosas bajas.
Batalla de Verdún (febrero‑diciembre 1916)
Considerada una de las más largas del conflicto, con más de 300 días de combates. Francia defendió con éxito la ciudad de Verdún frente a una enorme ofensiva alemana.
Batalla del Somme (julio‑noviembre 1916)
Ofensiva conjunta franco‑británica en el frente occidental. A pesar del elevado número de muertos, demostró el compromiso de Francia con la causa aliada.
Batalla del Aisne (abril 1917)
Serie de acciones defensivas francesas que impidieron importantes rupturas del frente por parte de Alemania.
Batalla del Chemin des Dames (abril 1917)
Ofensiva francesa que fracasó, provocando numerosas pérdidas y desilusión.
Batalla de Champagne (julio‑octubre 1917)
Ofensiva prolongada que recuperó terreno pero sin lograr un resultado decisivo.
Batalla de Arras (abril 1917)
Operación conjunta franco‑británica que obtuvo éxitos iniciales, aunque no pudo mantenerlos.
Segunda Batalla del Marne (julio 1918)
Victoria crucial para los Aliados; las fuerzas francesas y estadounidenses jugaron papeles esenciales al detener la última gran ofensiva alemana.
Ofensiva de Meuse‑Argonne (septiembre‑noviembre 1918)
Última y decisiva ofensiva aliada. Los soldados franceses colaboraron en la ruptura de las líneas alemanas, acelerando el fin de la guerra.