Copérnico (1473-1543)
Formuló el modelo heliocéntrico del Sistema Solar, situando al Sol en el centro y haciendo que la Tierra y los demás planetas giren a su alrededor.
Este modelo desafió la visión geocéntrica que predominaba desde la antigüedad.
Kepler (1571-1630)
Descubrió las tres leyes del movimiento planetario, que describen las órbitas elípticas de los planetas y la variación de su velocidad a lo largo de la trayectoria.
Sus hallazgos reforzaron el modelo heliocéntrico.
Galileo Galilei (1564-1642)
Utilizó el telescopio para observar el cielo y realizó descubrimientos clave: las fases de Venus, las cuatro lunas mayores de Júpiter y las manchas solares.
Estas observaciones proporcionaron pruebas contundentes a favor del heliocentrismo y apoyaron la revolución copernicana.
Newton (1643-1727)
Formuló la ley de gravitación universal, que explica el movimiento tanto de los cuerpos celestes como de los objetos terrestres.
Unificó la comprensión del movimiento en la Tierra y en los cielos.
En conjunto, las ideas de Copérnico, Kepler, Galileo y Newton provocaron una transformación profunda de la cosmovisión europea, pasando de un modelo geocéntrico a uno heliocéntrico. Este cambio tuvo repercusiones decisivas en la ciencia, la filosofía y la forma en que la humanidad concibe el universo.