Historia de Europa

El papel de Noruega en la Segunda Guerra Mundial

Noruega y la Segunda Guerra Mundial

En abril de 1940, la Alemania nazi invadió y ocupó Noruega, manteniéndola bajo control durante cinco años hasta el fin de la guerra en Europa. A lo largo del conflicto, el país noruego aportó un papel decisivo tanto en la resistencia interna como en la lucha aliada en el exterior.

Operación Weserübung

El 9 de abril de 1940, bajo la orden de Adolf Hitler, Alemania lanzó la Operación Weserübung, un ataque sorpresa contra Dinamarca y Noruega. El objetivo era asegurar la costa noruega para establecer bases navales y submarinas, y garantizar el acceso a los ricos yacimientos de mineral de hierro del norte de Suecia a través del puerto de Narvik.

Defensa noruega

Aunque sus fuerzas armadas estaban poco equipadas y en número insuficiente, los noruegos lograron resistir varios días. El gobierno noruego trasladó las reservas de lingotes de oro de Oslo al interior del país, enviándolas finalmente a Canadá, y escapó a Gran Bretaña, donde continuó la lucha contra la ocupación.

Victoria alemana y evacuación

A pesar de una resistencia heroica, las tropas alemanas superaron la defensa noruega. El 9 de junio de 1940, los últimos soldados noruegos y británicos se retiraron del norte del país. El rey, el gobierno y gran parte de las fuerzas armadas fueron evacuados al Reino Unido.

Noruega en el exilio

Desde el exilio, el gobierno noruego y numerosos voluntarios siguieron combatiendo al lado de los Aliados. La flota mercante noruega, una de las más grandes del mundo, se integró al esfuerzo aliado en la Batalla del Atlántico; aproximadamente 200 barcos noruegos se perdieron y murieron unos 3.000 marineros.

Resistencia y sabotaje

A partir del verano de 1940, la Unión Soviética suministró armas a los comunistas de la resistencia noruega y, en menor medida, a sus rivales no comunistas. Reino Unido también aportó material, incrementando sus entregas a medida que mejoraba su propia situación militar. La resistencia noruega llevó a cabo más de 1.500 actos de sabotaje contra objetivos alemanes, la mayor tasa per cápita de toda la Europa ocupada.

Liberación

Tras la victoria aliada en Europa en mayo de 1945, las fuerzas de ocupación alemanas en Noruega se rindieron. Al día siguiente, el gobierno en el exilio regresó y retomó la administración del país, marcando el fin de la ocupación.