La Antigua Grecia: una colección de polis
La Antigua Grecia no fue un país en el sentido moderno. Era una región del Mediterráneo oriental compuesta por numerosas ciudades‑estado independientes, conocidas como polis.
Estas polis a menudo estaban en conflicto entre sí y no existía una autoridad central que pudiera llamarse “Grecia”. Cada ciudad tenía su propio gobierno, leyes y costumbres.
Por eso, la unificación política de Grecia como nación solo se produjo mucho después, en la época moderna.