Historia antigua

Semana Santa: origen y significado de sus celebraciones

Semana Santa: origen y significado de sus celebraciones Celebrada entre el 22 de marzo y el 25 de abril, la Pascua es una tradición cristiana que conmemora la resurrección de Jesucristo. Aunque su origen es cristiano, comparte raíces con el judaísmo y, hoy en día, es una fiesta esperada también por muchos no creyentes, ya sea por costumbre, placer o simple gula. La Pascua se ha convertido en una celebración prácticamente universal.

Pascua judía: la Pascua

La Pascua judía, o Pésaj, celebra el Éxodo, la huida del pueblo hebreo de Egipto bajo la guía de Moisés. Es la fiesta de la liberación de la esclavitud. Dura una semana y comienza el 14 de Nisán, que en el calendario gregoriano corresponde a finales de marzo o abril. En la antigüedad se ofrecía el sacrificio pascual (un cordero por familia), práctica suspendida tras la destrucción del Templo de Jerusalén. El cordero recordaba la salvación del décimo plaga.

Semana Santa: origen y significado de sus celebraciones Durante el Pésaj los judíos siguen normas alimentarias como comer matzá (pan sin levadura) en lugar de jametz (pan con levadura), rememorando el pan que los hebreos llevaron al salir de Egipto sin tiempo de fermentar.

Estas prescripciones aparecen explícitamente en el capítulo 12 del libro del Éxodo.

Simbolicamente, el Pésaj invita a los judíos a encontrar el valor para su propio “Éxodo” interno, superando límites aparentes. La matzá también simboliza humildad.

Símbolo y significado de la Pascua cristiana

Para los cristianos, la Pascua tiene un origen distinto, aunque mantiene vínculos históricos y temáticos con la fiesta judía. Jesús, siendo judío, celebró el Pésaj en Jerusalén, fue arrestado, condenado y crucificado. La Pasión coincide cronológicamente con la Pascua judía, y los cristianos comparan el cordero pascual con Jesús, el “Cordero de Dios”.

Tras su muerte, el cuerpo de Jesús fue colocado en una tumba sellada. Tres días después, el domingo de Pascua, los discípulos encontraron la tumba vacía, señal de la Resurrección, que confirma su divinidad y el nuevo pacto entre Dios y la humanidad.

A diferencia del Pésaj, los cristianos no celebran el Éxodo, sino la Resurrección de Cristo, acto fundacional de su fe. La muerte del Cordero redime al ser humano del pecado y abre la posibilidad de alcanzar la santidad siguiendo las enseñanzas de Jesús.

Fecha de la Pascua

Durante siglos la Pascua se celebró en fechas distintas según la región. La reforma del calendario juliano en 1582, instaurada por el Papa Gregorio XIII, y la posterior adopción del calendario gregoriano (en Gran Bretaña e Irlanda en 1752) uniformaron la fecha en el mundo occidental. Las Iglesias orientales, que no adoptaron el calendario gregoriano, siguen calculando la Pascua según su propio método; en ocasiones coinciden con la occidental, como en 1865 y 1963.

Se ha propuesto fijar la fecha, similar a la Navidad. En 1923 el Vaticano no se opuso en principio, y en 1928 el Parlamento británico autorizó a la Iglesia de Inglaterra a celebrar la Pascua el primer domingo después del segundo sábado de abril, pero la festividad sigue siendo móvil.

Campanas y huevos de Pascua

Para quienes no practican la religión, la Pascua es, ante todo, un día festivo y una excusa para consumir chocolate en sus múltiples formas, especialmente en forma de campanas y huevos. Esta costumbre tiene raíces cristianas: la Pascua marca el fin de la Cuaresma, un periodo de ayuno de cuarenta días.

Semana Santa: origen y significado de sus celebraciones La comida de Pascua rompe el ayuno y vuelve a los alimentos grasos y dulces que se habían evitado. Los huevos, originalmente los que se reservaban durante la Cuaresma, se convirtieron en huevos de chocolate.

Durante la Semana Santa, la Iglesia está de luto desde el Viernes Santo hasta la Resurrección; las campanas dejan de sonar. En el Domingo de Pascua vuelven a sonar, de ahí la expresión “el regreso de las campanas”. Para los niños, las campanas “renacidas” aparecen acompañadas de huevos de chocolate, creando una imagen popular de campanas aladas que esparcen dulces en los jardines.

En última instancia, aunque comercializadas por numerosas marcas, las campanas y los huevos de chocolate son patrimonio de nuestra cultura judeocristiana.

Para profundizar

Festividades cristianas: historia, significado y tradiciones, por Edith Momméja. EDB 2012.