La Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) es una alianza político‑militar de defensa colectiva fundada el 4 de abril de 1949 mediante el Tratado del Atlántico Norte. Surgió en el contexto de la Guerra Fría con el objetivo de disuadir cualquier agresión de la URSS, garantizando a los países de Europa Occidental el apoyo militar permanente de Estados Unidos, que había sido insuficiente durante las primeras agresiones hitlerianas al inicio de la Segunda Guerra Mundial. La misión principal de la OTAN es asegurar la región del Atlántico Norte a través de un sistema de defensa militar colectiva.
Miembros fundadores y disposiciones del tratado
El pacto atlántico se firmó en 1949 entre doce naciones: Bélgica, Canadá, Dinamarca, Estados Unidos, Francia, Islandia, Italia, Luxemburgo, Noruega, Países Bajos, Portugal y Reino Unido. Posteriormente se sumaron Grecia y Turquía (febrero de 1952) y, tras los Acuerdos de París (23 oct. 1954), la República Federal de Alemania.
El núcleo del tratado se recoge en el Artículo 5: "Las partes acuerdan que un ataque armado contra una o varias de ellas, en Europa o Norteamérica, será considerado un ataque contra todas, y, por tanto, cada una de ellas, en ejercicio del derecho a la legítima defensa reconocido por el Artículo 51 de la Carta de la ONU, asistirá a la(s) parte(s) atacada(s) tomando individualmente, y en coordinación con las demás, las medidas que estime necesarias, incluido el uso de la fuerza armada, para restablecer y garantizar la seguridad en la región del Atlántico Norte".
El Artículo 6 delimitó el territorio protegido: "...un ataque contra el territorio de una de las partes en Europa o Norteamérica, contra los departamentos franceses de Argelia (texto eliminado en enero de 1963 tras la independencia de Argelia), contra el territorio de Turquía o contra islas bajo jurisdicción de una de las partes en la región del Atlántico Norte, al norte del Trópico de Cáncer".
La OTAN se presentó no solo como una alianza militar defensiva, sino también como un proyecto de comunidad de naciones compartiendo los mismos ideales políticos.
Comando militar integrado de la OTAN
Se crearon tres comandos supremos: el de Europa, el del Atlántico y el del Canal. En diciembre de 1950 Dwight D. Eisenhower fue nombrado Comandante Supremo en Europa y estableció su cuartel general (SHAPE, Supreme Headquarters Allied Powers Europe) en Rocquencourt, cerca de Versalles. El Consejo del Atlántico tuvo su sede en París. Inicialmente basada en el poderío estadounidense, la OTAN se reforzó en los años 50 gracias al desarrollo de los ejércitos de Europa Occidental, que recibieron importantes ayudas financieras de EE. UU. En respuesta, la URSS fundó el Pacto de Varsovia en 1955.
A partir de 1957 se acordó que EE. UU. mantendría permanentemente fuerzas nucleares en los países europeos miembros. En los años 60, la primera fase de distensión suavizó las relaciones entre los miembros del Atlántico. Tras dotar a Francia de un arsenal nuclear nacional, el general de Gaulle se opuso a la integración supranacional de las fuerzas de la Alianza. Francia permaneció en la OTAN pero se retiró del mando militar el 1 de julio de 1966; SHAPE se trasladó a Bélgica y, poco después, el Consejo del Atlántico se instaló en Bruselas.
En junio de 1974 los quince países miembros adoptaron una "Declaración del Atlántico" que reconocía que el tratado de 1949 había sido la base de su seguridad, había permitido la distensión y consagraba la solidaridad entre los Estados. Afirmaron que la presencia de fuerzas norteamericanas en Europa seguía siendo indispensable. El 31 de mayo de 1982 España, recién gobernada por socialistas, fue admitida en la organización.
Ampliación y evolución de la Alianza Atlántica
En 1984 el balance convencional favorecía al Pacto de Varsovia. La instalación, desde 1977, de misiles soviéticos SS‑20 con cabezas nucleares capaces de alcanzar toda Europa Occidental llevó a la OTAN, a partir de 1983, a desplegar sus misiles Pershing II en Europa occidental. El acuerdo de 1987 sobre los euromisiles y sus efectos positivos en las relaciones Este‑Oeste obligó a la Alianza a una revisión estratégica, considerando las aspiraciones pan‑europeas de la mayoría de los países comunistas, particularmente la URSS. La posterior caída del bloque soviético puso en cuestión la propia finalidad de la OTAN.
Tras la desintegración del bloque soviético, la organización entró en un periodo de reflexión sobre su propósito. La UE‑Euro, inactiva desde los años 60, surgió como posible pilar europeo de la Alianza, mientras que la idea de ampliar la OTAN a los antiguos países del Este generó una fuerte oposición de Moscú. Rusia, temiendo quedar aislada de Europa por una ampliación de la OTAN de la que sería excluida, propuso en enero de 1994 una "Asociación para la Paz" con contornos vagos pero abierta a todos los países europeos.
Tras la reintegración de Francia al comité militar en 1996, la OTAN firmó en mayo de 1997 un acuerdo de cooperación preciso con Rusia y dio inicio a un proceso de ampliación hacia Europa Central. En marzo de 1999 ingresaron a la Alianza Hungría, Polonia y la República Checa. Ese mismo mes, las fuerzas atlánticas bombardearon Serbia para forzar la retirada de sus tropas de Kosovo: la primera intervención de la OTAN contra un país soberano. Ese año, el ministro de Defensa británico George Robertson sustituyó a Javier Solana como Secretario General.
En la cumbre de Praga (noviembre 2002) la OTAN invitó a siete países a iniciar negociaciones de adhesión: Bulgaria, Estonia, Letonia, Lituania, Rumanía, Eslovaquia y Eslovenia. Los miembros también acordaron un nuevo concepto militar para la defensa contra el terrorismo. La adhesión de esos siete nuevos Estados fue efectiva el 29 de marzo 2004. La cumbre de Riga (noviembre 2006) evidenció la falta de voluntad de EE. UU. para transformar la OTAN en una organización más política y con misión global, en un contexto marcado por las dificultades de la Alianza en Afganistán.
Al cumplir 70 años en 2019, la razón de ser de la OTAN sigue siendo objeto de debate en un mundo cada vez más multipolar, mientras Estados Unidos se muestra cada vez más reacio a compromisos internacionales y aparecen disensiones serias entre los miembros de la Alianza.
Para profundizar
Historia de la OTAN, de Charles Zorgbibe. Complex, 2002.
OTAN en el siglo XXI: La transformación de un legado, de Olivier Kempf. Editions du Rocher, 2019.
Historia de las relaciones internacionales: de 1945 al presente, de Jean‑Baptiste Duroselle y André Kaspi. Armand Colin, 2009.