Historia antigua

La etapa republicana de la Revolución Francesa

La etapa republicana o Primera República abarcó del 21 de septiembre de 1792 al 9 de noviembre de 1799, cuando Napoleón Bonaparte dio el golpe del 18 de Brumario y estableció el Consulado. El Consulado, con Napoleón como jefe supremo, fue una fase transitoria entre la República y el Imperio, proclamado en 1804.

La Convención Nacional (1792‑1795)

Tras la victoria de Valmy, la Asamblea Legislativa se disolvió y se creó la Convención Nacional. En sus tres años de existencia tuvo que enfrentar la guerra contra la Primera Coalición y una profunda crisis interna. A pesar de todo, la Convención logró preservar la República.

Los actos más relevantes de la Convención fueron:

  1. Declarar la abolición de la monarquía y proclamar la República (21 de septiembre de 1792).
  2. Instituir el sufragio universal para todos los ciudadanos mayores de 21 años.
  3. Juzgar y ejecutar a Luis XVI, acusado de conspirar contra la Revolución. Fue guillotinado el 21 de enero de 1793.

Ejecución de Luis XVI

El 20 de enero de 1793, después de un juicio de cinco semanas, la Convención declaró culpable al "ciudadano Luis Capet" de conspiración y traición. La votación fue de 361 a 360; el voto decisivo lo dio el duque de Orleans, primo del rey.

La época del Terror

Gobierno revolucionario

La ejecución del rey provocó una profunda reacción en Europa y desencadenó la rebelión de la Vendée, además de la guerra contra la Primera Coalición (Inglaterra, Austria, Prusia, Rusia, Italia, Holanda y España). Internamente, los enfrentamientos entre girondinos y montagnardos (jacobinos) sumieron al país en una sangrienta guerra civil.

Ante la anarquía, la Convención creó un gobierno revolucionario que dio origen al llamado Reinado del Terror, liderado por Maximilien Robespierre. Las principales instituciones fueron:

  • Comité de Salvación Pública: encargado de la defensa interna y externa. Entre sus miembros más destacados estaban Robespierre, Danton y Lazare Carnot.
  • Comité de Seguridad General: vigilaba la conducta de los ciudadanos y aplicaba la ley de los sospechosos, que consideraba culpable de traición a cualquiera que no apoyara la revolución.
  • Tribunal Revolucionario: juzgaba y sentenciaba a los acusados; sus veredictos eran inapelables y se ejecutaban rápidamente.

Momentos clave del Terror

Caída de los girondinos – El 2 de junio de 1793, la Guardia Nacional, bajo la influencia de la Comuna de París, rodeó la Convención y exigió el arresto de 29 diputados girondinos. La mayoría fue detenida y ejecutada, dejando a los montagnardos al mando.

Preponderancia de los jacobinos – Con los girondinos fuera, los jacobinos instauraron una dictadura basada en la ley de los sospechosos. Entre 1793 y 1794, aproximadamente 12 000 personas fueron guillotinadas, entre ellas la reina María Antonieta, el duque de Orleans, Lavoisier, Madame Roland y muchos otros.

Dictadura de Robespierre – A mediados de 1794, una facción moderada (Danton, Camille Desmoulins) propuso la creación de un comité de clemencia, mientras que los llamados radicales (Hebert) demandaban más terror. Robespierre, apoyado por los moderados, arrestó a los radicales y, poco después, también a sus antiguos aliados, instaurando una dictadura que duró hasta julio de 1794.

Caída de Robespierre – El 27 de julio de 1794, la Convención, cansada del Terror, ordenó su arresto. Al día siguiente, Robespierre y 21 de sus seguidores fueron guillotinados, poniendo fin a la época más sangrienta de la Revolución.

El Directorio (1795‑1799)

Tras la desaparición del Terror, la Convención aprobó la Constitución del año III, que estableció el Directorio, un gobierno republicano de tendencia moderada. Sus órganos principales eran:

  • Poder ejecutivo: un Directorio compuesto por cinco directores.
  • Poder legislativo: dos cámaras, el Consejo de los Quinientos (cámara baja) y el Consejo de los Ancianos (cámara alta).

El Directorio enfrentó constantes guerras exteriores, conspiraciones internas y una aguda crisis financiera. En este contexto, el general Napoleón Bonaparte obtuvo brillantes victorias contra Austria e Inglaterra, lo que le permitió ejercer una creciente influencia política.

El Consulado (1799‑1804)

El 9 de noviembre de 1799 (18 de Brumario), Napoleón dio un golpe de Estado, abolió el Directorio y estableció el Consulado. Una comisión de tres cónsules – Napoleón, Sieyès y Roger Ducos – redactó una nueva carta constitucional (Constitución del año VIII) que, bajo una apariencia republicana, concentró el poder en manos de Napoleón.

Poder ejecutivo

Formado por los tres cónsules, pero con el primer cónsul (Napoleón) detentando la mayor parte del poder; los otros dos actuaban como asesores.

Poder legislativo

Dividido en cuatro órganos:

  • Consejo de Estado: proponía proyectos de ley.
  • Tribunado: debatía los proyectos.
  • Cuerpo Legislativo (300 diputados): aprobaba o rechazaba sin discusión.
  • Senado: garantizaba la constitucionalidad de las leyes.

El Consulado marcó el paso de la República a un régimen monárquico que culminaría con la proclamación del Imperio en 1804.