Historia antigua

Un imperio confederado en el Río Grande (II): Valverde y la campaña victoriosa

Para comprender por qué la Confederación decidió lanzar una campaña en Nuevo México, el punto de partida es Jefferson Davis, presidente de los Estados Confederados. Davis defendía el concepto del "Destino Manifiesto" y quería que el sur ocupara los territorios al oeste de Texas: Nuevo México, Colorado, Arizona y California. Creía que esas áreas, poco defendidas, permitirían implantar la cultura sureña y la institución de la esclavitud, además de expandir el cultivo del algodón.

Otro impulsor fue John Robert Baylor, vencedor de Fort Fillmore, cuyo interés principal era la riqueza minera (sobre todo el oro de Colorado y California) que financiaría la guerra de la Unión. Un objetivo más concreto de la Confederación era apoderarse de los depósitos de suministros y armamento que el Ejército federal almacenaba en la frontera, particularmente en Nuevo México, para usarlos contra las tribus indígenas.

Un jefe confederado

Henry Hopkins Sibley, de Luisiana, era oficial de carrera graduado de West Point en 1838. Participó en la Guerra México‑Estados Unidos, en campañas contra los seminolas y apaches, y en la sangrienta Guerra de Kansas. Tras la rendición de Fort Sumter, el 13 de mayo de 1861, mientras estaba en el Campamento Burgwin, cerca de Taos, renunció a su cargo en el Ejército regular y se alistó en la Confederación.

Desde Taos viajó al sur por el Río Grande, pasando por Santa Fe y Albuquerque, y tomó nota de las fuerzas y depósitos de la zona. En Mesilla se detuvo en Fort Fillmore, donde se encontró con soldados del 7.º Regimiento de Infantería y les dijo: "Chicos, si supieran, soy su peor enemigo". Sin embargo, sus verdaderos adversarios serían el comandante Lynde y el propio John Baylor.

Al llegar a El Paso, Sibley redactó una carta al coronel Loring (12 de junio) en la que lamentaba no haber llevado a sus hombres al cambiar de bando y anunciaba la llegada de tropas confederadas desde San Antonio. Esa misiva fue interceptada por Edward R. Sprigg Canby, quien había sustituido a Loring como jefe del Departamento de Nuevo México. Canby, compañero de West Point de Sibley, se sintió traicionado y decidió enviar tropas a Fort Fillmore para frenar los planes confederados, aunque sin éxito.

Posteriormente, Sibley llegó a Richmond y se reunió con Jefferson Davis, quien le encargó la invasión de Nuevo México, prometiéndole reclutar a texanos, armarles con armas capturadas y apoderarse de los almacenes federales.

El camino a Fort Craig

En agosto de 1861, tras la derrota federal en Fort Fillmore y con Baylor como gobernador del Arizona confederado, se vivió una intensa actividad en San Antonio. Henry H. Sibley, ahora brigadier general confederado, organizó la expedición para subir por el Río Grande y conquistar Nuevo México. La falta de armas, uniformes y, sobre todo, caballos, obligó a los voluntarios a equiparse con escopetas y pistolas personales.

El tramo más difícil fue el cruce de la ruta del viejo diligenciero entre San Antonio y El Paso, un desierto semiárido con escasas fuentes de agua. Los regimientos se enviaron uno a uno al Río Pecos, donde se dividieron en escuadrones para cubrir la travesía. El 4.º Regimiento de Rifles Montados de Texas partió alrededor del 22 de octubre y llegó a Fort Bliss el 17 de diciembre, donde esperó a Sibley.

El 3 de enero 1862, la denominada Armada de Nuevo México (una brigada algo mayor) partió de Mesilla hacia Fort Thorn, un puesto abandonado al sur de la Jornada del Muerto. En la columna iban los regimientos 3.º, 4.º y parte del 7.º de Texas, el batallón del mayor Charles L. Pyron, dos compañías de exploradores y la recién creada Compañía de los Forajidos, formada por pistoleros, ladrones y aventureros del valle de Mesilla. También se transportaban dos baterías de artillería y una larga columna de suministros y ganado, que más tarde se convertiría en el talón de Aquiles de la expedición.

El 7 de febrero el destacamento de avance, compuesto por el 5.º Regimiento de Rifles Montados y una batería de cañones de 6 lb, se encaminó hacia Fort Craig. El desierto, ya implacable en verano, resultó aún más cruel en invierno; la nieve y el granizo azotaban al cuerpo, que finalmente acampó a 20 km al sur de Fort Craig bajo intensas nevadas.

El movimiento de Valverde

El 16 de febrero, Sibley envió al 5.º Regimiento y a la batería de Teel como cebo hacia Fort Craig, con el objetivo de provocar una salida federal. El coronel Edward Sprigg Canby comandaba allí una fuerza heterogénea: infantería regular (5.º, 7.º y 10.º Regimientos), caballería regular, la compañía de exploradores Graydon y milicias de Nuevo México, cuya lealtad era dudosa.

Canby, desconfiado de sus tropas locales, mantuvo a la mayor parte de su ejército dentro de las murallas de Fort Craig, apoyado por las baterías Hall y McRae. El 19 de febrero, los confederados cruzaron el Río Grande cerca de Paraje sin oposición y acamparon al otro lado. Al día siguiente comenzaron el ascenso por terreno volcánico y pedregoso, llegando a una altura sin agua donde la artillería confederada tomó posición dominante frente al fuerte.

Canby intentó desalojar a los cañones confederados, pero los federales sólo lograron disparar dos proyectiles que hirieron a soldados del 2.º Regimiento Voluntario de Nuevo México, provocando la retirada desordenada de esa unidad.

La batalla del vado de Valverde

El 21 de febrero, la vanguardia de Sibley alcanzó el vado de Valverde y se enfrentó a un destacamento federal. El combate se prolongó de 9 a.m. a 5 p.m.; una carga masiva de la caballería confederada rompió el ala izquierda de la Unión y capturó la batería de McRae, que pasó a llamarse "Batería de Valverde".

Los confederados sufrían la limitada potencia de sus armas (escopetas, rifles de caza y hasta lanzas capturadas), mientras que los federales contaban con una defensa más estructurada. Al final, la izquierda federal colapsó, y el comandante Canby ordenó una retirada caótica. Ambas partes reportaron bajas similares: Canby informó 68 muertos, 160 heridos y 35 desaparecidos; el coronel Green señaló 36 muertos, 150 heridos y 1 desaparecido.

La ofensiva al norte

Tras la batalla, los federales se refugiaron dentro de Fort Craig. Sibley, sin capacidad para asediar el fuerte ni suficiente aprovisionamiento, decidió marchar al norte hacia Albuquerque y Santa Fe para capturar los depósitos federales. El 22 de febrero envió una delegación para exigir la rendición de Fort Craig, sin éxito.

El 23 de febrero el Ejército de Nuevo México avanzó, mientras una columna de voluntarios neomexicanos intentó hostigar al enemigo pero la mayoría desertó. El 24 de febrero un grupo de 280 hombres se enfrentó a los confederados en Socorro, pero nuevamente los neomexicanos abandonaron la lucha.

El 2 de marzo llegaron a Albuquerque y observaron los almacenes incendiados; el 10 de marzo la misma escena se repitió en Santa Fe, ya vacía. Sin embargo, los confederados lograron capturar algunos suministros en el puesto de Cubero, a 90 km al oeste de Albuquerque, y en el camino a Fort Union.

Con estos recursos, Sibley decidió atacar Fort Union, aunque la campaña finalmente fracasó y la Confederación perdió el control del suroeste.

Notas

[1] Destino Manifiesto: la creencia de que EE. UU. estaba destinado a expandirse de costa a costa.
[2] Carta de Sibley desde El Paso, 12 de junio 1861.
[3] Kerby, R. L. (1958). Confederate Invasion of New Mexico and Arizona, 1861‑1862.
[4] Thompson, J. (2001). Civil War in the Southwest. Recollections of the Sibley Brigade.
[5] 56 días para recorrer más de 1 000 km, un promedio de 16‑17 km/día.
[6] Testimonio de W. Davidson, capitán del 5.º Regimiento de Fusileros Montados de Texas.
[7] Diario de Ebeneze Hanna, 10 feb‑27 mar 1862.
[8] Thompson, p. 23.
[9] 1.º Regimiento de Voluntarios de Nuevo México.
[10] Thompson, p. 23.
[11] Josephy, A. M. Jr. (1991). The Civil War in the American West.
[12] Informe de H. H. Sibley, 4 may 1862.
[13] Josephy, pp. 69‑70.
[14] Referencia a una canción popular sobre la cosecha de cebada.
[15] Davidson, testimonio, p. 6.
[16] Informe de Canby, 1 mar 1862.
[17] Josephy, p. 67.
[18] Canby, informe, 1 mar.
[19] Sibley, informe, 4 may.
[20] También conocida como Table Mesa o Black Mesa.
[21] Compuesta por un obús de 12 lb, dos obuses de 12 lb y tres cañones de 6 lb.
[22] Davidson, testimonio, p. 6.
[23] Scurry, informe, Valverde, 22 feb.
[24] Roberts, informe, 23 feb.
[25] Green, informe, 24 feb.
[26] Canby, informe, 22 feb.
[27] Canby, informe, 1 mar.
[28] Josephy, p. 73.
[29] Sibley, informe, 4 may.
[30] Canby, informe, 1 mar.
[31] Wesche, informe, 5 may.
[32] Donaldson, informe, 10 mar.
[33] Ibíd.
[34] Thurmond, informe, 19 mar.
[35] Detalles de los oficiales involucrados.
[36] Thurmond, informe, 28 mar.
[37] Davidson, testimonio, p. 79.
[38] Josephy, p. 75.
[39] Carta de Canby a Paul, 16 mar.