Desde finales del siglo XV, las enfermedades introducidas sin intención por los españoles y sus esclavos africanos devastaron a las poblaciones nativas de América. Demógrafos como Nicolás Sánchez Albornoz, David Cook y Massimo Livi‑Bacci han demostrado que, antes de 1540, la influenza acabó con el 20 % de los indígenas, la viruela con el 35 % y el sarampión con otro 25 %. La viruela, por tanto, fue una de las primeras y más mortíferas plagas.
La llegada de la viruela a América
El virus Variola apareció por primera vez en la isla de La Española en 1507 y, a finales de 1518, se propagó con fuerza, aniquilando casi un tercio de los habitantes autóctonos desde la llegada de Colón en 1492. Informes de los frailes jerónimos enviados a Carlos I confirmaron su expansión a Puerto Rico y Cuba. Se cree, aunque sigue siendo debatido, que el emperador inca Huayna Cápac murió de viruela alrededor de 1530.
¿Cómo afectó la viruela a la conquista de México?
En 1520, la expedición de Pánfilo de Narváez, enviada desde Cuba para detener a Hernán Cortés, introdujo la enfermedad en la costa veracruzana. En marzo‑abril llegó a Cempoalán, habitada por los totonacas, y pronto se extendió al interior. Los Annales Históricos de Tlatelolco relatan que un esclavo africano, Francisco de Eguía, pudo haber sido el portador del virus.
La viruela, avanzada de Cortés
En septiembre de 1520 la viruela alcanzó la capital mexica, Tenochtitlán, recorriendo el valle central en menos de medio año. Los mexicas la describieron como "gran lepra" (huey huatl) o "gran sarpullido" (huey zahuatl). La epidemia azotó Cuautlán, Chalco y Tlaxcala; entre sus víctimas se encontraban el señor Maxixcatzin y el tlatoani Cuitláhuac. Incluso en el reino tarasco murió el cazonci Zuangua. Cuando la epidemia decayó a finales de noviembre, los mexicas estaban debilitados tanto numéricamente como psicológicamente.
Si consideramos que el cerco final a la ciudad se llevó a cabo entre mayo y agosto de 1521, y que el nuevo tlatoani Cuauhtémoc tomó medidas para eliminar rápidamente a los enfermos, surge la pregunta: ¿no hemos exagerado la importancia de la viruela como justificación del éxito español? El historiador F. J. Brooks lo sugiere. Además, la enfermedad no solo diezmó a los enemigos; también afectó a aliados como los tlaxcaltecas, cholultecas y tepeacanos. Vázquez de Tapia estimó que un tercio de los indígenas murió, lo que redujo la resistencia en la campaña final.
Fray Juan de Torquemada señaló que los nativos que sobrevivieron lo hicieron porque, al observar a los españoles, no se bañaban ni se rascaban las pústulas. Según él, los aliados de Cortés sumaban unos 430 000 hogares, cifra que subraya la magnitud del apoyo indígeno.
¿Una importancia exagerada?
Más allá del debate, la epidemia tuvo consecuencias inesperadas. Políticamente, alteró la sucesión en numerosos territorios: Tenochtitlán, el reino tarasco, Chalco y Cholula cambiaron de gobernantes, y Cortés supo aprovechar estas vacantes para colocar a sus colaboradores. En el plano vital, López de Gómara describe, quizá con exageración, que la muerte masiva de mujeres provocó una escasez de harina, pues sin ellas no se molían los granos, lo que a su vez generó hambrunas.
Bibliografía
- G. Baudot y T. Todorov, Aztec Accounts of the Conquest. Historical Annals of Tlatelolco, Ciudad de México, CNCA/Grijalbo, 1990.
- F. J. Brooks, “Revising the Conquest of Mexico: Smallpox, Sources and Populations”, Journal of Interdisciplinary History, XXIV, 1993, pp. 1‑29.
- David Cook, The Biological Conquest. Diseases in the New World, Madrid, Siglo XXI, 2005.
- Massimo Livi‑Bacci, The Ravages of the Conquest. Decline of the American Indians, Barcelona, Crítica, 2006.
- Nicolás Sánchez Albornoz, The Population of Latin America from Pre‑Columbian Times to 2000, Madrid, Alianza Editorial, 1973.
- B. Vázquez de Tapia et al., The Conquest of Tenochtitlán, edición de Germán Vázquez, Madrid, Historia 16, 1988.
Fuentes
- Hernán Cortés, Cartas de Relación, Barcelona, Sarpe, 1985.
- B. Díaz del Castillo, Historia verdadera de la conquista de la Nueva España, edición de Guillermo Serés, Madrid, Real Academia Española, 2011.
- Francisco López de Gómara, Historia de la Conquista de México, Caracas, Ayacucho, 2007.
- Fray Juan de Torquemada, Monarquía Indiana, Ciudad de México, UNAM‑IIH, 1975‑1983.