Historia antigua

El cóctel Domínguez: el verdadero origen del cóctel Molotov

¿Qué es un cóctel Molotov?

El cóctel Molotov es un artefacto incendiario improvisado. En su forma más conocida consiste en una botella de vidrio llena de líquido inflamable, con un trozo de tela o trapo insertado en el cuello que sirve de mecha. Al encenderse la tela y lanzar la botella, el vidrio se rompe, el combustible se dispersa y se enciende, creando una explosión de fuego.

El cóctel Domínguez: el verdadero origen del cóctel Molotov

El nombre “Molotov” y la broma finlandesa

El término se popularizó durante la Guerra de Invierno (1939‑1940), cuando la Unión Soviética, bajo el mando del ministro de exteriores Vyacheslav Molotov, invadió Finlandia. En las emisoras soviéticas se anunciaba que los aviones “lanzaban paquetes de comida” sobre territorio finlandés. Los finlandeses, ante la superioridad militar soviética, respondieron con humor diciendo:

Si ellos entregan comida, nosotros entregaremos bebidas (los cócteles Molotov).
Desde entonces, el dispositivo recibió el nombre de “cóctel Molotov”.

El cóctel Domínguez: el verdadero origen del cóctel Molotov

Un antecedente español: el cóctel Domínguez

Sin embargo, los finlandeses no fueron los primeros en emplear este tipo de arma incendiaria. En 1831, durante una acción de la Guardia Costera española en la costa de Granada, se utilizó un artefacto similar que quedó registrado en la Gaceta de Madrid como el “cóctel Domínguez” o “cóctel Josef”.

Entre las aguas de Calahonda y Adra, la feluca española “Josef” interceptó una embarcación de contrabandistas. Tras una breve escaramuza con dos cañones cortos, el patrón de la feluca arrojó varias frascos encendidos contra el barco enemigo, obligando a su tripulación a lanzarse al mar. Dieciocho hombres fueron capturados, entre ellos heridos y quemados. En la feluca resultó gravemente herido el teniente de policía Don Manuel José Domínguez, comandante de la embarcación, junto al contramaestre y dos marineros.

Este episodio muestra que el uso de frascos incendiarios ya existía mucho antes de la Segunda Guerra Mundial, y que el “cóctel Domínguez” es, probablemente, el verdadero precursor del famoso cóctel Molotov.