Historia antigua

Historia de los carnavales

Introducción

Febrero llega con el calor del verano y, en Perú, con la expectativa del carnaval, la fiesta más esperada del mes. Sin embargo, la desinformación y ciertas conductas irresponsables han transformado juegos tradicionales en costumbres peligrosas que atentan contra el respeto y la convivencia.

Origen etimológico

La palabra carnaval proviene del italiano carnevale, que alude al período en que se comía sin restricciones. Es probable que sea una evolución del latín carne levare, “eliminar la carne”, referencia a la práctica cristiana de abstenerse de carne durante la Cuaresma.

Raíces paganas

Los primeros carnavales conocidos se remontan a más de cinco mil años, en el norte de África (Egipto) y en el Próximo Oriente (Sumeria, sur de la antigua Mesopotamia). Eran celebraciones paganas donde la gente despedía sus restricciones y entregaba su comportamiento a los excesos que la religión prohibía, organizando bacanales para “decir adiós” a sus pecados.

Precursores romanos

Dos festividades romanas influyeron directamente en el carnaval: la Saturnalia, en la que los esclavos gozaban de mayores libertades, y los bacanales, dedicados a Baco, dios del vino, caracterizados por el consumo desenfrenado de alcohol y libertades sexuales.

Transmisión a América

Con la colonización portuguesa y española, el carnaval cruzó el Atlántico y se instaló en Sudamérica. Cada región lo adaptó a sus costumbres, creando versiones únicas que reflejan la fusión entre tradiciones europeas y locales.

Carnaval en Perú

En Perú, las celebraciones comienzan poco antes de la Cuaresma católica. Desde la República, los carnavales han estado marcados por la falta de respeto a la autoridad: máscaras satíricas de políticos, comparsas provocativas y, en ocasiones, episodios de violencia. Durante la década de 1920, bajo el gobierno de Augusto B. Leguía, se adoptó un estilo inspirado en el carnaval italiano para contener los excesos, con carrozas alegóricas que desfilaban por el centro de Lima. Esta tradición perduró hasta los años 50, destacándose los barrios de Barranco y Chorrillos.

La migración de pobladores de la sierra a la capital aportó nuevas expresiones: bailes en honor a la Pachamama y otras deidades locales. Cada provincia peruana celebra su carnaval con rasgos propios, según sus creencias, mitología y visión del mundo.

Carnavales del mundo

El carnaval es una fiesta global. Entre los más famosos están Rio de Janeiro (Brasil), Santa Cruz de Tenerife y Cádiz (España), Colonia (Alemania), Oruro (Bolivia), Venecia (Italia), Barranquilla y Pasto (Colombia), Veracruz y Mazatlán (México), Gualeguay y Gualeguaychú (Argentina) y Niza (Francia).

Los carnavales más coloridos de Perú

En territorio peruano destacan los carnavales de Ayacucho, Cajamarca, Juliaca, Ucayali y San Pablo. El evento que mayor expectación genera, tanto a nivel nacional como internacional, es el Festival de la Virgen de la Candelaria en Puno, donde comparsas y desfiles llenan las principales avenidas de la ciudad con una explosión de colores y música.