Historia antigua

Eunoo, el precursor de la rebelión esclava que precedió a Espartaco

Introducción

Cuando se menciona una rebelión de esclavos en la Antigua Roma, el nombre que suele surgir es el de Espartaco. Sin embargo, siglos antes, otro esclavo sirio llamado Eunoo (también conocido como Euno) encabezó una insurrección que puso en jaque a la República.

Contexto histórico

La revuelta tuvo lugar en el primer cuarto del siglo II a.C., en la ciudad de Apamea, situada a orillas del río Orontes (actual Siria). En ese periodo Roma estaba inmersa en una serie de Guerras Serviles que amenazaban su estabilidad.

La tercera y más conocida de ellas, liderada por Espartaco (73‑71 a.C.), no fue la primera. Diecisiete años antes se desarrolló la segunda guerra servil (104‑100 a.C.) y, entre 135‑132 a.C., ocurrió la rebelión encabezada por Eunoo.

La rebelión de Eunoo

Eunoo afirmaba poseer dones mágicos y proféticos concedidos por la diosa siria Atargatis. Según las fuentes, podía escupir fuego y recibía visiones que le indicaban el momento de atacar.

Su movimiento comenzó en la finca del cruel Damófilo en Sicilia, donde 400 esclavos se levantaron y asesinaron a sus amos, exceptuando a la hija del propietario por su bondad.

Con la ayuda del esclavo griego Aquaeo, la revuelta se expandió rápidamente por toda la isla (Taormina, Messina, Catania, Siracusa...). Los autores antiguos estiman que el ejército llegó a contar entre 60.000 y 200.000 personas, incluyendo mujeres y niños.

Eunoo, el precursor de la rebelión esclava que precedió a Espartaco

A diferencia de Espartaco, los rebeldes de Eunoo no quemaron las villas; atacaron principalmente las grandes haciendas, respetando a los pequeños propietarios. En las ciudades, sin embargo, el caos se desató entre la población urbana más pobre.

El papel de Cleón

El liderazgo militar recaía en Cleón, un esclavo de origen cilicio. Tras la conquista de Enna, ciudad estratégicamente situada en lo alto de una colina, Cleón reconoció a Eunoo como su jefe.

Enna, con una historia sangrienta (había sido escenario de la masacre romana de los púnicos), cayó en manos de los rebeldes tras derrotar al pretor romano Lucio Hipseo. Eunoo fue coronado rey y adoptó el nombre de Antíoco, emulando a los monarcas seléucidas de su tierra natal.

Eunoo, el precursor de la rebelión esclava que precedió a Espartaco

Derrota y legado

La rebelión se mantuvo mientras las legiones romanas tardaban en organizarse. Finalmente, el gobernador Marco Perpenna, bajo las órdenes de los cónsules Lucio Calpurnio Piso y Publio Rupilio, envió un ejército de 70.000 hombres.

Rupilio sitió Enna, la tomó y la destruyó prácticamente por completo. Cleón murió en combate; Eunoo y algunos seguidores buscaron refugio en una cueva vinculada a la mitología de Plutón, pero fueron capturados. Según las crónicas, Eunoo murió antes de ser ejecutado.

Aunque su revuelta fue sofocada, el episodio mostró la fragilidad del modelo económico romano basado en la esclavitud masiva y anticipó la más famosa rebelión de Espartaco.