Historia antigua

Cuando Euhemero de Mesina descubrió el registro del nacimiento y muerte de Zeus, Urano y Cronos

La Biblioteca Histórica de Diodoro y el testimonio de Euhemero

Como comentamos en artículos anteriores (aquellos dedicados a Sanjuniatón y a Megasthenes), muchos textos perdidos de la Antigüedad pueden reconstruirse en gran medida gracias a las extensas citas que aparecen en autores posteriores. Un caso destacado es la Biblioteca Histórica de Diodoro de Sicilia, historiador griego del siglo I a.C. De los 40 volúmenes que componían su obra, solo se conservan completos los primeros cinco libros y los libros X al XX; el resto llega a nosotros en fragmentos citados por Filoteo y por autores cristianos tempranos.

El libro VI y la aportación de Euhemero

Nos interesa especialmente el Libro VI, porque en él Diodoro recoge parte del trabajo de un autor anterior llamado Euhemero de Mesina, que vivió entre el 330 y el 250 a.C. En dicho pasaje (transmitido a través de la Cronica de Juan de Antioquía) se lee lo siguiente:

Cuando Euhemero de Mesina descubrió el registro del nacimiento y muerte de Zeus, Urano y Cronos

Una afirmación sorprendente. ¿No era Zeus un dios inmortal? La respuesta depende del punto de vista. Diodoro resuelve la cuestión mostrando la teoría de Euhemero, corriente hermenéutica conocida hoy como euhemerismo, que ya tenía precedentes en el sofista Prodico de Ceos (465‑395 a.C.), contemporáneo de Sócrates. Ambos sostenían que los dioses no eran más que hombres que, por sus hazañas, alcanzaron tal fama que fueron deificados, y cuya historia se fue distorsionando y magnificando con el paso del tiempo.

Euhemero en la corte macedónica

Euhemero vivió en la corte de Casandro, rey de Macedonia entre 301 y 297 a.C., donde probablemente desempeñó funciones diplomáticas, según relata Eusebio de Cesarea en su Praeparatio evangelica (II 2, 59b‑61a), citando a Diodoro.

No está del todo claro si el viaje que describe Euhemero realmente tuvo lugar o si es una ficción de carácter filosófico destinada a ilustrar sus teorías. Tras sus supuestos desplazamientos, que lo habrían llevado al Océano Índico pasando por Arabia, regresaría a Alejandría siguiendo los pasos de Alejandro Magno, y allí redactaría el relato de su periplo titulado Hierà anagraphé (Ἱερὰ ἀναγραφή, traducido al español como Inscripción sagrada).

Cuando Euhemero de Mesina descubrió el registro del nacimiento y muerte de Zeus, Urano y Cronos

Esta obra perdida de Euhemero es la que cita Diodoro. Sabemos que existió una traducción latina realizada por Quinto Ennio (239‑169 a.C.), también desaparecida, pero sus fragmentos se conservan en las Institutiones divinae del apologista cristiano Lactancio (c. 245‑325 d.C.). San Agustín de Hipona también menciona fragmentos del texto euhemeriano.

¿Por qué los autores cristianos citaban a Euhemero?

El fragmento recogido por Diodoro y transmitido a través de Eusebio revela la razón de tanto interés: Euhemero habría hallado pruebas de que Zeus, Cronos, Urano y los demás dioses paganos no fueron más que hombres mortales. En la utópica (o no) isla de Panchea vio una columna dorada en un templo de Zeus donde estaban inscritos los nacimientos y muertes de numerosos dioses.

Cuando Euhemero de Mesina descubrió el registro del nacimiento y muerte de Zeus, Urano y Cronos

En esencia, Euhemero pretendía explicar los mitos y descubrir su significado oculto, que para él era de orden histórico y social. Racionalizaba la mitología en términos históricos. Posteriormente, filósofos como David Hume y Voltaire retomaron esta visión, llegando incluso a escribir Diálogos con Euhemero.

Influencias posteriores

Ya en 1220, el bardón islandés Snorri Sturluson, cristiano, ofreció una interpretación euhemerista de los dioses nórdicos. En su Prosa Edda sostiene que éstos no fueron más que líderes y reyes históricos; afirma, por ejemplo, que Odín nació en Asia Menor, descendiente del rey troyano Príamo, y narra su llegada a las tierras nórdicas.