Introducción
Los libros de historia nos han presentado a los vikingos como invasores, piratas y guerreros que surcaban los mares desde Escandinavia para saquear poblaciones de toda Europa y más allá.
Un ambicioso proyecto de seis años, publicado en Nature el 16 de septiembre de 2020, analizó el genoma completo de 442 restos vikingos (hombres, mujeres, niños y bebés) encontrados en cementerios de toda Europa y Groenlandia. Dirigido por el profesor Eske Willerslev, este trabajo revoluciona la imagen tradicional de los vikingos.
Hallazgos principales
- Los esqueletos de famosos sitios funerarios vikingos en Escocia pertenecían en realidad a poblaciones locales que adoptaron identidades vikingas.
- Muchos vikingos tenían el pelo castaño, no rubio.
- La identidad vikinga no estaba limitada a personas con ascendencia genética escandinava; el estudio detecta influjos genéticos procedentes de Asia y del sur de Europa antes y durante la Era Vikinga.
- En el Reino Unido hasta un 6 % de la población lleva ADN vikingo, mientras que en Suecia la cifra supera el 10 %.
Una identidad más compleja
Willerslev explica: "Teníamos la idea de vikingos bien conectados que comerciaban, saqueaban y luchaban contra reyes por toda Europa, pero la genética demuestra que no era así. Los grandes flujos genéticos hacia Escandinavia procedían del sur de Europa y Asia antes y durante la Era Vikinga".
El término vikingr significa "pirata". La Era Vikinga abarca aproximadamente del año 800 al 1050, periodo en el que figuras como Cnut el Grande, Leif Eriksson y Olaf Tryggvason cambiaron el mapa político y genético de Europa.

Diferencias dentro del propio grupo
El equipo descubrió diferencias genéticas notables entre poblaciones vikingas de distintas regiones escandinavas, lo que sugiere que los grupos estaban más aislados de lo que se pensaba. También se confirmó que muchos portadores de rasgos típicos “vikingos” (como el cabello rubio) eran en realidad la minoría.
En una tumba de barco en Estonia se identificaron cuatro hermanos vikingos que fallecieron el mismo día. En Orkney, Escocia, los esqueletos enterrados con espadas vikingas resultaron genéticamente británicos, no nórdicos.

Orígenes y mezclas
Los investigadores señalan que, aunque no existía una palabra para "Escandinavia" en la época, los vikingos de lo que hoy es Noruega viajaron a Irlanda, Escocia, Islandia y Groenlandia; los daneses a Inglaterra; y los suecos al Báltico. Sin embargo, los flujos genéticos entre estas tres áreas fueron escasos, lo que plantea preguntas sobre posibles rivalidades o barreras culturales.
Según la Dra. Ashot Margaryan, primera autora del estudio, "este es el mayor análisis de ADN vikingo jamás realizado y responde preguntas históricas largamente debatidas".
El profesor Martin Sikora añadió que "los vikingos no eran exclusivamente escandinavos; detectamos influencias genéticas del sur de Europa y Asia nunca antes observadas".
Los análisis también revelaron que los pictos —población celta del norte y este de Escocia— fueron incorporados culturalmente como vikingos sin mezclar su ADN con el nórdico.
El Dr. Daniel Lawson explicó que se hallaron individuos con padres británicos que fueron enterrados con prácticas vikingas en Orkney y Noruega, mostrando una relación cultural compleja.
Legado genético y cultural
La huella vikinga sigue presente en la toponimia, apellidos y, sobre todo, en la genética actual. El profesor Søren Sindbæk subraya que las diásporas escandinavas establecieron rutas comerciales desde América hasta la estepa asiática, difundiendo ideas, tecnologías y creencias.
El profesor Fernando Racimo destaca que el conjunto de datos permite estudiar la evolución de rasgos bajo selección natural en los últimos 2 000 años, como la inmunidad, la pigmentación y el metabolismo.
En conclusión, los resultados cambian la percepción de quiénes fueron realmente los vikingos y obligarán a actualizar los libros de historia.