Orígenes y vida monástica
Eustaquio, cuyo nombre real era Eustache Busket, nació alrededor del año 1170 en Courset, en el condado francés de Boulogne. Era hijo menor de Baudoin Busket, señor feudal; según la costumbre de la época, el primogénito heredaba el feudo y el hijo menor se destinaba al sacerdocio.
Así, ingresó en la orden benedictina y se incorporó a la comunidad del monasterio de Saint‑Wulmer de Samer (también conocido como Saint‑Vilmer), fundado en el siglo VII en Pas‑de‑Calais y tradicionalmente utilizado como sepultura de los condes de Boulogne.
Del hábito a la espada
En 1190 abandonó la vida monástica para vengar la muerte de su padre. Se presentó ante Renaud de Dammartin, conde de Boulogne, como su bailli (equivalente al mayordomo o senescal del norte de Francia). Según algunas fuentes, incluso pasó un tiempo en Toledo estudiando artes ocultas.
En ese momento el conde estaba inmerso en una crisis política: había repudiado a su esposa María de Châtillon para casarse con Ide de Lorena y liberarse del vasallaje a Flandes, lo que le valió la enemistad del rey Felipe II de Francia. En 1204, tras perder el favor de Dammartin, Eustaquio fue acusado de malversación, sus tierras fueron confiscadas y quedó como proscrito.
El paso a la piratería
En venganza incendió dos molinos del conde, robó caballos y emboscó guardias, ocultándose entre los bosques de Boulogne y Hardelot bajo diversos disfraces. Estas hazañas, mezcladas con elementos de romances como Le roman de Renart, dieron origen a una leyenda que, según algunos estudiosos, pudo influir en la figura inglesa de Robin Hood: origen noble, atuendo de monje, refugio en el bosque y oposición a un poderoso señor.
Con el tiempo, Eustaquio y sus hermanos optaron por la vida fuera de la ley y se convirtieron en corsarios. Gracias a su pasado monástico, adquirió el sobrenombre de «el Monje».
Al servicio de Juan sin Tierra
Entre 1205 y 1212 fue contratado por Juan I de Inglaterra (conocido como Juan «el Sin Tierra», hermano de Ricardo Corazón de León). El rey le encargó una flota de treinta barcos para hostigar los intereses franceses en la costa de Normandía y el Canal de la Mancha. Los corsarios de Eustaquio capturaron islas como Sark y Guernsey, utilizándolas como bases de operaciones.
Al servicio de Felipe II y la derrota en Bouvines
En 1212, tras que Renaud de Dammartin jurara lealtad a Juan, Eustaquio cambió de patrón y pasó a servir al rey francés Felipe II, liderando una incursión contra Folkestone. Sin embargo, la derrota francesa en la batalla de Bouvines (1214) marcó el fin de sus campañas en favor de los monarcas franceses.
La batalla de Sandwich (1217)
En 1216, el monje fue enviado por Luis VIII de Francia (entonces príncipe) para organizar un convoy de suministros que partía de Calais y debía reforzar a las tropas francesas en Inglaterra. El convoy, compuesto por setenta barcos mercantes y una escolta de diez navíos de guerra, zarpó el 24 de agosto bajo el mando de Robert de Courtenay, con Eustaquio a bordo del Gran Navío de Bayona.
Los ingleses, al tanto del movimiento, interceptaron la flota con una escuadra de unos cuarenta barcos liderada por Philippe d'Aubigné y Hubert de Bourg. Aprovecharon el viento para fingir retirada, atrayendo a los franceses a una trampa. Eustaquio advirtió la maniobra, pero sus superiores no le hicieron caso.
El enfrentamiento, conocido como la Batalla de Sandwich (o de Dover), terminó con la captura de Robert de Courtenay y la mayoría de los barcos franceses. Sólo quince unidades lograron escapar; el botín se destinó, entre otras cosas, a financiar el Hospital de San Bartolomé de Sandwich.
Captura y muerte
Eustaquio, rodeado por varios navíos enemigos, combatió en la cubierta con treinta caballeros. En el fragor del combate perdió su espada y la sustituyó por un remo. Al verse superado, intentó escapar ocultándose en la sentina, pero fue capturado. Se ofreció un rescate de diez mil ducados, pero al ser corsario, los ingleses no aceptaron el pago y lo ejecutaron; su cabeza fue exhibida en un pike como advertencia.
Algunas crónicas indican que le dieron la opción de elegir su muerte, pero el relato más difundido habla de una decapitación sin clemencia.
Epilogo y legado
La derrota del convoy marcó el colapso de la resistencia francesa en Inglaterra. En septiembre de 1217 Luis firmó el Tratado de Lambeth, renunciando al trono inglés a cambio de un indemnizatorio simbólico y el cese de las incursiones de los hermanos de Eustaquio. El «Monje» quedó relegado a la memoria y a unas cuantas menciones literarias, pero su historia sigue inspirando la imagen del noble rebelde que desafía a la autoridad, una figura que resonó en la leyenda de Robin Hood.