Contexto histórico
El comportamiento colectivo puede manifestarse tanto de forma agresiva como pasiva. En el Holocausto, muchos judíos parecían resignados, pero también surgieron resistencias, como el levantamiento del gueto de Varsovia y, menos conocida, la de los partisanos Bielski.
Orígenes de la familia Bielski
Los Bielski eran una familia judía originaria del pueblo de Stankiewicze (hoy en Bielorrusia, antes parte de Polonia). El núcleo estaba formado por David y Bella y sus doce hijos, entre los que destacan Tuvia, Asael, Alexander (también llamado Zus) y Aron, futuros líderes del grupo guerrillero.
Tuvia, el tercero, había aprendido alemán como intérprete durante la Primera Guerra Mundial, sirvió en el ejército polaco en 1927 y luego se dedicó al contrabando. Tras divorciarse de su primera esposa, Rifka, se casó con Sonia Warshavsky y se trasladó a Lida cuando los soviéticos ocuparon la zona.

La invasión alemana y el inicio de la resistencia
El 22 de junio de 1941, la Operación Barbarroja irrumpió en la Unión Soviética. Los Bielski regresaron a su casa en Stankiewicze y, en julio, los nazis establecieron un gueto en Lida y Novogródek, obligando a los judíos de la zona a concentrarse allí.
En diciembre de 1941, los Einsatzgruppen iniciaron los asesinatos masivos; el 8 de ese mes, David y Bella fueron ejecutados junto a otros familiares, dejando a Tuvia, Alexander, Asael y Aron como únicos supervivientes. Escaparon al bosque y fundaron un pequeño grupo de partisanos que, en primavera de 1942, contaba ya con unos cuarenta combatientes.

Vida en el bosque de Naliboki
El liderazgo recayó en Tuvia, más por su carisma que por experiencia militar. El grupo se instaló en el denso bosque de Naliboki, construyendo refugios semienterrados (zemlyankas), una cocina, una panadería, una molienda, una clínica, talleres de costura y reparación, una escuela, una sinagoga e incluso un tribunal.
En total, 1 236 personas, mayormente judías, se refugiaron allí; sólo unos 150 podían participar en combates, pero nadie era abandonado, pues la muerte en el bosque era prácticamente una sentencia de muerte.

Operaciones y controversias
Los partisanos Bielski se dedicaron principalmente a la supervivencia: obtención de alimentos, ropa y medicinas para los judíos y para los partisanos soviéticos. A veces, tomaban recursos a familias no judías y castigaban a colaboradores nazis, lo que generó denuncias de excesos y acusaciones de autoritarismo contra Tuvia.
Los alemanes ofrecieron recompensas de hasta 100 000 marcos por Tuvia y, en agosto de 1943, lanzaron la Operación Hermann para destruir el campamento. Tras intensas bajas, los partisanos realizaron una retirada estratégica hacia el bosque de Jasinowo, donde se integraron parcialmente con los partisanos soviéticos de Chernysev.

Desenlace y legado
Con la ofensiva del Ejército Rojo en 1944, el grupo dejó de ser necesario y se disolvió. Tuvia fue investigado por el NKVD por presunto enriquecimiento, mientras su hermano Asael murió en 1945. Después de la guerra, Tuvia emigró a Israel y, en 1956, se estableció en Nueva York junto a sus hermanos Alexander y Aron, quienes continuaron trabajando en la empresa familiar.
La historia de los Bielski representa una de las pocas historias de resistencia judía que logró salvar a más de mil personas, aunque no exenta de controversias sobre sus métodos.