Cabezadas: la tradición celta de decapitar a los enemigos
Los celtas tenían la costumbre de cortar la cabeza de los enemigos derrotados y exhibirla como trofeo. Esta práctica está documentada tanto en fuentes escritas como en hallazgos arqueológicos y representaciones provenientes del sur de la Francia meridional.
Evidencias arqueológicas
Restos humanos con marcas de decapitación, cráneos hallados en contextos rituales y relieves que muestran cabezas separadas confirman la existencia de este ritual.
Interpretación en el arte latino
Al intentar relacionar estas cabezas con el arte latino, a menudo se confunden con máscaras o representaciones divinas. La mayoría de los bustos latinos presentan atributos que los identifican como deidades: motivos vegetales como palmetas y hojas de muérdago, símbolos como el trébol o el triskelio y elementos zoomorfos. Por ello, equiparar esas imágenes con cabezas cortadas sería un error.