Historia antigua

Historia y el historiador

El término griego historia significa literalmente "investigación" y, por extensión, se usa como sinónimo de indagación

En la antigüedad, historia abarcaba todo el conocimiento. El objetivo de la investigación histórica es extraer, de los llamados "lugares de poder", los hechos de forma libre, objetiva y responsable. Antes de que los historiadores se afirmaran como profesionales, la historia la escribían los soberanos; se parecía a una epigrafía colgada en la pared que narraba hazañas heroicas (casi siempre de los propios reyes).

El verdadero género histórico nació en la Grecia clásica cuando se rechazó sistemáticamente la explicación mítica y se prefirió el uso de fuentes documentales verificables. Heródoto, a quien Cicerón llamó "padre de la historia", afirmaba (VII, 152.3): "Tengo el deber de contar lo que dicen, pero no el de creerlo; esa es la regla que rige todo mi trabajo". Así nació la historiografía con libertad crítica.

Apología de la historia o oficio histórico: una obra inconclusa de Marc Bloch
La historia es la ciencia del cambio

Una de las reflexiones más influyentes del siglo XX sobre metodología histórica. Publicada póstumamente en 1949 gracias a Lucien Febvre y editada en 1993 por su hijo Étienne Bloch, la obra sostiene que la historia es esencialmente la ciencia del cambio: "dos acontecimientos idénticos nunca se repiten, pues las condiciones nunca son exactamente iguales… sin embargo, de una civilización a otra pueden observarse fenómenos recurrentes que tienden a evolucionar en la misma dirección".

Bloch advierte que no se trata de demostrar que el pasado se repite, sino de analizar cómo el pasado reciente difiere del anterior y por qué, para así anticipar, de manera provisional, cómo podría ser el mañana en contraste con el ayer.

Marc Bloch, “Apología de la historia”

Fuentes, cronología, datación y herramientas de la historia

Cada rastro del pasado constituye una fuente, el material básico del historiador y la condición esencial para cualquier investigación. Todo parte de la fuente, del origen. En historia, fuente se refiere a cualquier rastro dejado por el hombre o la naturaleza que pueda ser analizado e interpretado.

Un rastro es cualquier "señal" que el ser humano deja en su paso por el tiempo. Cuando el historiador extrae información de ese rastro, lo transforma en una fuente de datos que sirve para reconstruir el pasado y elaborar una narrativa histórica.

El mismo objeto, nacido como rastro, se convierte en fuente en el momento en que el historiador lo interroga y lo documenta como evidencia en la reconstrucción final.

Para usar eficazmente las fuentes históricas es necesario:

  • Datarlas.
  • Identificar su tipo.
  • Reconocer al autor.
  • Determinar su propósito.
  • Extraer la información útil para comprender el periodo histórico.
  • Reconocer que la invención de la escritura permitió conocer hechos a través de fuentes escritas; antes de ella, el historiador debía basarse en hallazgos materiales, fuentes visuales y dibujos dejados por los antepasados.

Alessandro Baricco: hechos y narración

Para Baricco, historiador y ensayista italiano, la investigación comienza con la identificación de un objeto que ofrezca testimonio útil sobre un evento concreto. "Los hechos y la narración son como dos químicos que forman la realidad. La historia no informa la materia, es irreal, pero es necesario reconocerla como realidad".

Ejemplo: la moneda. En esencia, es un trozo de metal precioso de determinado peso y forma; para ser considerada moneda, necesita un símbolo impreso: eso es la narración.

Cuando Alejandro Magno quiso vengar los ataques persas a Grecia, creó monedas para difundir su mensaje por todo el imperio. La moneda mostraba a Atenea, diosa de la guerra, y a Niké, diosa de la victoria, sosteniendo el símbolo naval bajo la inscripción "Alejandro". Ese sencillo disco metálico se transformó en una invitación: "Venceremos a los persas con sus propias naves".

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