Ubicación y antecedentes
Rocroi, situada en el macizo de las Ardenas entre los ríos Sambre y Mosa, formaba parte del distrito de Mézières. Hasta mediados del siglo XVI era apenas una granja o un pequeño pueblo. En 1555 fue sitiada por las tropas imperiales y, durante las guerras de religión, católicos y protestantes disputaron su control.
La batalla de 19 de mayo de 1643
Tras la muerte de Richelieu y la inminente desaparición de Luis XIII, el gobernador de los Países Bajos españoles, Don Francisco Melo de Braganza, lanzó una invasión con el objetivo de ocupar Rocroi y, a partir de allí, avanzar hacia París por los valles del Aisne y la Marne. El ejército francés, bajo el mando del duque de Enghien (más tarde conocido como el Gran Condé), respondió rápidamente.
Enghien dirigió la columna derecha francesa, apoyado por Gassion, maestro de campo general de la caballería. La caballería francesa atacó con ímpetu a la caballería española, la derrotó y, sin perseguirla, rodeó el centro enemigo. Luego asaltó el flanco izquierdo español, provocando su desbandada.
En el centro, la temida infantería española, los famosos tercios comandados por el conde de Fontaines, resistió bajo el fuego de los cañones. Sin embargo, tras ser acosados por la infantería y la caballería francesa, perdió la mayor parte de sus oficiales y soldados, y finalmente se rindió. La victoria demostró el talento militar del duque de Enghien.
Consecuencias y legado
Diez años después, Condé volvió a tomar Rocroi, pero esta vez al servicio de los españoles; la ciudad no volvió a ser francesa hasta el Tratado de los Pirineos (noviembre de 1659). Sus fortificaciones fueron modernizadas por Vauban y se conservan hasta hoy.
Durante la Guerra Franco‑prusiana, Rocroi fue sitiada en 1870; la guarnición se rindió tras pocas horas de bombardeo.