Louis Dieudonné
Hijo de Luis XIII y Ana de Austria, Luis XIV nació fruto de alianzas multiculturales: sus abuelos paternos, Enrique IV y María de Médici, eran francés e italiano; sus abuelos maternos, Felipe III y Margarita de Austria, eran español y austriaco, ambos pertenecientes a la casa de los Habsburgo. Al nacer, recibió el título de heredero de Francia, tradicionalmente llamado delfín de Viena, y el nombre de Louis‑Dieudonné (Luis‑Dios‑lo‑ha‑dado) porque su llegada al mundo se consideró un milagro después de 23 años de espera del reino.
Dos años después nació su hermano Felipe, primero duque de Anjou y después duque de Orleans, desplazando del trono a Gastón de Orleans, un rival que el cardenal Richelieu temía que favoreciera a la nobleza y a los Habsburgo. Así, el nacimiento del delfín supuso una victoria política para Richelieu.
Al morir su padre, Luis, con apenas cinco años, se proclamó rey bajo el nombre de Luis XIV. Su madre, Ana de Austria, asumió la regencia y, contra el rechazo de muchos cortesanos, nombró al cardenal Mazarin como primer ministro.
Educación del rey
En marzo de 1646 Mazarín, también padrino del joven monarca, recibió la responsabilidad de su educación y la de su hermano. Se convirtió en "superintendente del gobierno y de la persona del rey y del duque de Anjou". A pesar de los esfuerzos de varios tutores que le impartieron latín, historia, matemáticas, italiano y dibujo, Luis no se mostró muy aplicado.
No obstante, heredó del gran coleccionista Mazarín una profunda sensibilidad por las artes: pintura, arquitectura, música y, sobre todo, la danza, que entonces era esencial en la formación de un caballero. Se dice que practicó baile unas dos horas al día desde los siete hasta los veintisiete años. También disfrutó de la caza y del tenis.
Luis, el "milagro"
Su infancia estuvo marcada por varias situaciones cercanas a la muerte:
- A los cinco años casi se ahoga en una de las fuentes del jardín del Palais‑Royal y es salvado en el último momento.
- El 10 de noviembre de 1647, a los diez años, contrae viruela; diez días después, cuando los médicos ya no tenían esperanzas, el joven rey se recupera milagrosamente.
- El 30 de junio de 1658 sufre una grave intoxicación alimentaria durante la captura de Bergues. El 8 de julio se le administran los últimos sacramentos, pero el médico de la reina, Guénaut, le da un emético de antimonio y vino que, nuevamente, lo salva de forma sorprendente.
La Fronda
Tras recibir su primera comunión el 25 de diciembre de 1649, Luis, entonces de 12 años, ingresa al consejo en 1650, época de la Fronda, una rebelión de la alta nobleza contra la autoridad real. Desde 1648, el príncipe de Conti, hermano de Condé, y otros nobles intentaron derrocar a Mazarín, a quien acusaban de impuestos excesivos.
Los príncipes fueron arrestados en 1650, liberados en 1651 tras revueltas, y la Fronda de los Príncipes obligó a Mazarín a dos breves exilios. El 8 de febrero de 1651 la reina y el joven rey intentaron acompañarlo, pero una multitud irrumpió en el Louvre impidiendo su salida.
Estos acontecimientos forjaron en Luis XIV la determinación de debilitar al noble de espada, obligándolos a depender de la corte y centralizando el poder. El 7 de septiembre de 1651 se declara su mayoría de edad; los grandes del reino le rinden pleitesía, salvo Condé, que levanta un ejército desde Guyenna. Luis fue coronado oficialmente el 7 de junio de 1654 en Reims, dejando la política en manos de Mazarín mientras continuaba su entrenamiento militar bajo Turenne.
Matrimonio con María Teresa de Austria
Durante el viaje del joven rey, el 7 de noviembre de 1659 se firmó el Tratado de los Pirineos, que definió las fronteras entre Francia y España. Como parte del acuerdo, Luis aceptó casarse con la infanta María Teresa de Austria (1638‑1683), hija de Felipe IV y de Isabel de Francia, con el objetivo de acercar a Francia a España.
La boda tuvo lugar el 9 de junio de 1660 en Saint‑Jean‑de‑Luz. Luis apenas había conocido a su esposa tres días; ella no hablaba francés, pero el rey la honró apasionadamente desde la noche de bodas, según los relatos de la época.