Historia antigua

Batalla del Chemin des Dames (Segunda Batalla del Aisne)

Información general

Frente: Aisne, 1917
Fechas: 16 de abril – finales de mayo de 1917
Ubicación: Entre Soissons y Reims
Resultado: Derrota francesa
Bandos: Francia vs. Imperio Alemán
Comandantes: Robert Nivelle (Francia) – Erich Ludendorff (Alemania)
Fuerzas: 61 divisiones de infantería y 7 de caballería francesas (≈850.000 hombres) frente a 41 divisiones alemanas
Pérdidas: ~110.000 franceses muertos o heridos; ~80.000 alemanes muertos o heridos
Guerra: Primera Guerra Mundial – Frente Occidental

Contexto y objetivo

La Ofensiva Nivelle, también conocida como la Segunda Batalla del Aisne o Batalla del Chemin des Dames, se lanzó a las 6 a.m. del 16 de abril de 1917. El objetivo francés, bajo el mando del general Robert Nivelle, era romper la línea alemana (línea Hindenburg) entre Soissons y Reims y avanzar hacia Laon. Nivelle pronunció al iniciar la ofensiva: «¡Ha llegado el momento! ¡Confianza, coraje y viva Francia!».

Ataque británico

El 9 de abril de 1917, fuerzas británicas, apoyadas por cuerpos canadienses y australianos, atacaron la carretera Arras‑Lens en Artois. Los canadienses capturaron la cresta de Vimy, tomando 10.000 prisioneros – la primera victoria canadiense sin ayuda aliada directa. Aunque avanzaron 10 km y desmantelaron casi siete divisiones alemanas, al intentar seguir hacia Saint‑Quentin fueron detenidos.

Fuerzas en juego

Los ejércitos francés 5.º, 6.º y 10.º reunían alrededor de 850.000 hombres, con una alta proporción de unidades de asalto, batallones de tiradores senegaleses, 2.700 piezas de artillería de 75 mm, 2.300 morteros pesados, 790 cañones modernos y 200 tanques de asalto.

En el frente de 40 km, el general alemán Erich Ludendorff disponía de 152 divisiones, con 53 en reserva. Las posiciones alemanas estaban fuertemente fortificadas, con ametralladoras bajo tierra y una excelente red de túneles que conectaban la cresta del macizo kárstico del Chemin des Dames. Además, los alemanes contaban con superioridad aérea. La primavera de 1917 estuvo marcada por lluvias constantes que convertían el terreno en barro profundo.

Desarrollo de la batalla

Tras una intensa preparación de artillería, los franceses iniciaron el asalto el 16 de abril a las 6 a.m. A pesar de sufrir grandes pérdidas, lograron romper las primeras líneas alemanas y capturar cerca de 22.000 prisioneros. Sin embargo, el avance se estancó al encontrarse con la segunda línea defensiva alemana, reforzada por nidos de ametralladoras perfectamente protegidos en cuevas de la ladera sur del macizo kárstico. Los tanques franceses, empleados en el sector de Berry‑au‑Bac, resultaron poco eficaces: los cráteres de los bombardeos ralentizaban su movimiento y los gruesos blindados Schneider eran vulnerables a la artillería.

Ante la falta de progreso y los escasos resultados (solo la toma del macizo de California y el fuerte de Condé‑sur‑Aisne), la ofensiva se suspendió el 21 de abril. Se reanudó el 4 de mayo, pero concluyó a finales del mismo mes sin lograr ninguna victoria significativa. El alto número de bajas y las pésimas condiciones en las trincheras provocaron una ola de mutinaciones entre los soldados franceses durante mayo.

Evaluación y consecuencias

Se creó una comisión de investigación presidida por el general de división Henri Joseph Brugère. El informe absolvió a Nivelle, que fue relevado de su mando y trasladado a Argel. Brugère concluyó que «ni la preparación ni la ejecución de la ofensiva fueron acordes a la magnitud de la tarea encomendada a Nivelle».

Tras el fracaso, los generales Mazel (5.º Ejército) y Charles Mangin (6.º Ejército) fueron sustituidos por Micheler y Maistre. El 15 de mayo de 1917, Philippe Pétain asumió el mando del Estado Mayor General (GQG) con la misión de frenar el colapso moral y suprimir las mutinaciones. Los tribunales militares dictaron 3.427 condenas, incluidas 554 sentencias de muerte; en siete ocasiones Pétain se negó a enviar los expedientes de clemencia y 49 mutantes fueron ejecutados.

En términos estratégicos, la ofensiva representó una derrota decisiva para Francia, que apenas consiguió algunos puestos de observación y bodegas subterráneas.

Pérdidas

La batalla se tradujo en una catástrofe humana:

  • ≈ 110.000 franceses muertos o heridos.
  • Entre 60.000 y 80.000 alemanes muertos o heridos.

Estas pérdidas, sin prácticamente ningún beneficio territorial, fueron el detonante de las mutinaciones de 1917.

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