Historia antigua

Obús de montaña de 75 mm M1A1 (EE. UU.)

Obús de montaña de 75 mm M1A1 (EE. UU.)

Características técnicas

Modelo: M1A1
Calibre: 75 mm
Longitud total: 1,32 m (cañón 1,19 m)
Peso: 587,9 kg (completo)
Elevación: –5° a +45°
Azimut: 6°
Velocidad inicial máxima: 381 m/s
Alcance máximo: 8 925 m
Peso del proyectil: 6,241 kg

Origen y desarrollo

En 1920 el ejército de EE. UU. solicitó un obús de 75 mm lo suficientemente ligero para operar en terrenos montañosos. Tras varios estudios, en 1927 entró en servicio el Pack Howitzer M1, que recibió en sus posteriores versiones la denominación M1A1. Su diseño ingenioso permitía desensamblarlo en seis partes; el cañón, perforado con agujeros para reducir su peso, se fijaba en una ranura cubierta por una tapa superior, dándole una apariencia característica.

Montaje y transporte

El sistema de giro del eje permitía el ajuste de azimut, mientras que el bastidor sólo contenía el mecanismo de elevación. Las primeras unidades M1 se transportaban sobre un carro de madera con ruedas de radios, tirado por animales de tiro. Con la mecanización, el carro fue reemplazado por el modelo M8 con ruedas de metal y neumáticos.

Uso en la Segunda Guerra Mundial

El M1A1 fue uno de los primeros cañones asignados a las formaciones aerotransportadas aliadas; también fue utilizado por el Reino Unido. Su producción continuó durante toda la guerra, incluso para aliados como el ejército chino. Gracias a su ligereza y a su fácil montaje, el obús ofrecía un apoyo de fuego eficaz hasta 8 925 m.

Se realizaron conversiones para montar el cañón en vehículos semioruga, creando versiones autopropulsadas que resultaron satisfactorias. Curiosamente, aunque fue diseñado para montaña, su empleo en ese tipo de terreno fue limitado; las campañas montañosas aliadas fueron escasas, salvo en Yugoslavia, donde partisanos bajo mando británico lo emplearon al final de la guerra de liberación.

El M1A1 destacó especialmente en operaciones aerotransportadas, como la batalla de Arnhem, donde varios ejemplares fueron depositados por planeadores Hamilcar. El cañón podía desensamblarse en hasta nueve paquetes para facilitar su carga.

Legado

Muchos de estos obuses sirvieron como apoyo de fuego para la infantería o como artillería de campaña en la densa jungla del Lejano Oriente. Su bajo peso también los hizo aptos para las fases iniciales de asaltos anfibios, como la operación en Walcheren.