Contexto de la batalla
Mientras se desarrollaba la contienda, el comandante británico Percival consultó con los generales Heath y Bennett, al mando de la 8ª División australiana, que defendía el territorio al este de Johor. Bennett recibió la orden de retirarse ordenadamente, alcanzando Serandah el 16 de enero, Port Dickson el 21 y Tampin el 24. Percival pensó que, si lograba contener al enemigo hasta mediados de febrero, la llegada de la 18ª División permitiría sustituir a la de Bennett y lanzar una contraofensiva.
Desarrollo de la ofensiva japonesa
El 8 de enero, el general Wavell llegó a Singapur y participó en una conferencia en Segamat sobre la sustitución del III Cuerpo por tropas australianas y la defensa de Johor. Sin embargo, la rapidez del ataque japonés anuló esas decisiones. Ese mismo día el 5.º Regimiento de la Guardia Imperial alcanzó Ipoh; Yamashita hizo desembarcar al resto de la 18ª División de Mutaguchi en Endau, amenazando la ruta de retirada británica desde el norte de Johor. El 11 de enero, la 5ª División japonesa entró en Kuala Lumpur, incineró reservas de gasolina y se apoderó de grandes cantidades de alimentos y equipo.
Westforce y la línea de Muar
Yamashita consideró que la única defensa viable era la línea de Muar, por lo que ordenó a Nishimura forzar el paso y cortar las comunicaciones británicas. En ese sector se enfrentó al general Bennett, quien comandaba una unidad heterogénea llamada “Westforce”, integrada por la 8ª División australiana (sin la 22ª Brigada), la 9ª División india y varias unidades procedentes de Singapur. Bennett pretendía fijar al enemigo en la línea Muar‑Batu Anam mediante emboscadas, colocando a la 27ª Brigada australiana en Gemas.
Al principio las emboscadas dieron resultados alentadores, pero la superioridad japonesa siguió en aumento. El 11 de enero el general Matsui asumió el mando de operaciones y, aunque no se registró un avance significativo, la División de la Guardia Imperial comenzó a descender por la costa, poniendo en riesgo las comunicaciones de Bennett. Una unidad india que contraatacó en Muar fue también emboscada. Nishimura cruzó el río Muar sin dificultad y “Westforce” se vio obligada a retroceder.
Falta de planes y el mensaje a Churchill
El 19 de enero Wavell constató que no existía un plan detallado ni para la retirada a la isla de Singapur ni para su defensa. Envió un telegrama a Churchill advirtiendo que, una vez perdido Johor, la base dejaría de ser defendible. Al mismo tiempo, instó a Percival a resolver el problema del retiro de tropas del continente y a prolongar la defensa en la isla. Al día siguiente Percival presentó un plan de retirada en tres columnas y la creación de una cabeza de puente que cubriera el paso de Johor Bahru.
El 20 de enero Wavell regresó a Singapur y constató que, pese a sus instrucciones, se había hecho muy poco para reforzar las defensas del norte de la isla. Exigió que no se perdiera más tiempo; los Jefes de Estado Mayor respaldaron sus órdenes, que incluían convertir los cañones de la fortaleza en armas antiterreno, preparar bombardeos en los puntos de desembarco del estrecho de Johor y formar formaciones defensivas autónomas con todo el armamento disponible.