Historia antigua

Arco largo inglés (longbow)

Descripción

El arco largo inglés, también llamado longbow o arco recto, es la evolución del arco galés. Medía entre 1,70 m y 2,10 m y era la principal arma de los arqueros ingleses tanto en la caza como en la guerra.

Su adopción masiva surgió tras los fracasos ingleses en Gales y Escocia; permitió derrotar a piqueros galeses y escoceses y resultó decisiva en batallas como Crécy, Poitiers y Agincourt durante la Guerra de los Cien Años.

Construcción

Los hallazgos en el naufragio del Mary Rose (1545) revelan que el arco se fabricaba a partir de una sola pieza de madera de tejo, aunque se usaban también fresno, fresno, avellano o roble con pérdida de rendimiento. El tronco era circular en el mango y con forma de D en los extremos; el grosor variaba de 1,8 cm a 6 cm. No disponía de reposapiñón, apoyándose sobre la mano del arquero.

Desde el siglo XIV los extremos se reforzaban con cuerno y una muesca para la cuerda, actuando como amortiguador. La cuerda, de cáñamo (a veces seda) y encerada, representaba la mitad del coste total y medía unos 3,2 mm de diámetro.

Consideraciones mecánicas

El tejo combina una madera nerviosa (savia) que soporta la tracción en la parte trasera del arco y una madera densa (duramen) que soporta la compresión en el vientre. Esta distribución permite que el arco almacene energía de forma eficiente. Cuanto más largo el arco, menos se curva al tensarse y mayor es su vida útil.

Flechas

Las flechas eran relativamente pesadas (60‑80 g) para perforar armaduras. En el Mary Rose se hallaron entre 61 cm y 81 cm de longitud, fabricadas en álamo o fresno, con plumilla de ganso de 17‑25 cm. El nudo se reforzaba con hueso o cuerno.

Accesorios

Se transportaban en fundas de cuero u óleo‑cuero con orificios para 12‑24 flechas, permitiendo su uso a caballo. Los arqueros usaban guantes de cuero para proteger los dedos y un brazalete para amortiguar el latigazo de la cuerda.

Rendimiento

Los arcos requerían entre 120 y 130 lb (≈530‑580 N) para ser tensados; algunos del Mary Rose alcanzaban 350‑800 N. La velocidad inicial de la flecha rondaba los 200 km/h, con una energía cinética de ~110 J y un alcance efectivo de 150‑230 yd (≈140‑210 m). A menos de 60 m podían perforar armadura de placas; a mayor distancia, solo la cota de malla.

Cadencia de tiro

Un arquero experimentado disparaba de 10 a 16 flechas por minuto. En combate llevaba entre 60 y 72 proyectiles, suficiente para mantener la lluvia de flechas durante varios minutos.

Técnica de disparo

Se empleaba la “técnica de tres dedos” (draw mediterráneo). El arco se tensaba detrás de la mejilla y el disparo debía seguir inmediatamente al encordado para evitar sobrecargar el arco. El tiro podía ser instintivo o “bare‑bow”, ajustando la posición de los dedos según la distancia.

Uso táctico

El largo alcance (hasta 300 m) obligaba al enemigo a atacar, permitiendo a los ingleses elegir terreno favorable y colocar empalizadas para detener caballerías. En batallas como Crécy, Poitiers y Agincourt la lluvia de flechas desestabilizó cargas de caballería y rompió la moral del adversario.

Selección y entrenamiento

Solo los jóvenes con fuerza suficiente eran reclutados; el entrenamiento comenzaba a los 7 años y continuaba bajo estrictas leyes que obligaban a practicar los domingos. Los arqueros entrenaban en campos de tiro con montículos de tierra y blancos de paja o cuero.

Orígenes y desarrollo histórico

Se cree que el arco largo existía en Escocia desde 2000 a.C. y llegó a Gales tras incursiones vikingas en el siglo VII. Los ingleses adoptaron el tejo, más resistente que el fresno galés, y lo emplearon con éxito en las Guerras de Gales, Escocia y la Guerra de los Cien Años.

Declive

En el siglo XVI el arco fue reemplazado por la arcabuza, que ofrecía mayor cadencia y menor entrenamiento. Las ordenanzas reales eliminaron gradualmente a los arqueros; en 1595 fueron convertidos en piqueros y arcabuceros.

Impacto social

El uso masivo del arco largo democratizó la guerra, reduciendo la preeminencia de la caballería noble y favoreciendo la participación de campesinos y burgueses. Este cambio contribuyó a la crisis del modelo feudal y al surgimiento de mitos como el de Robin Hood, símbolo del pueblo armado contra la autoridad.

Uso contemporáneo

Hoy el arco largo inglés se practica en tiro deportivo, caza tradicional y recreación histórica. Sociedades como la Royal Company of Archers (1676) o la British Long‑Bow Society (1951) preservan la tradición. Los arcos siguen fabricándose artesanalmente, mayormente en tejo, y algunos fabricantes modernos ofrecen versiones con inserciones de fibra de vidrio para mayor durabilidad.

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