Los selyúcidas (también llamados Seljuk o Saljûqidas) fueron una dinastía de origen turco que emigró desde Turquestán al Oriente Próximo y gobernó gran parte del actual Irán, Irak y Asia Menor entre mediados del siglo XI y finales del siglo XIII.
Orígenes
Procedían de la tribu oghuz Kinik, situada al norte del Mar de Aral. Desde 990 gobernaron el reino oghuz bajo el título de “Yabgu”, controlando aproximadamente un millón de km². El líder subaşı Dukak Bey murió alrededor del 903 y fue sucedido por Selçuk (Seljuk) Bey, de quien toma el nombre la dinastía. En el siglo X adoptaron el sunnismo y, bajo el liderazgo de Seljuk, iniciaron su expansión hacia el sur.
Expansión y apogeo
Su primera conquista importante fue Jorasán, una provincia del este de Irán bajo dominio gaznávida. En 1038 el nieto de Seljuk, Tuğrul Bey, se proclamó sultán de Nishapur y, en 1055, tomó Bagdad, liberando al califa abasí de la presión chií de la dinastía buyí. Esto consolidó su título de sultán.
Tuğrul fue sucedido por su sobrino Alp Arslan (1063‑1072), quien fundó el gran Imperio selyúcida con capital en Ray (actual Teherán). Durante su reinado y el de su hijo Malik Shah I (1072‑1092), el imperio alcanzó su máximo esplendor, apoyado por el ministro persa Nizám al‑Mulk. En 1071 Alp Arslan derrotó al emperador bizantino Roman IV Diogenes en la batalla de Manzikert (Malazgirt), lo que dio origen a la rama de los selyúcidas de Rum en Anatolia.
Fragmentación y declive
Tras la muerte de Malik Shah, el imperio iraní se sumió en guerras civiles. Jorasán se independizó tras la revuelta de los oghuz tras la muerte de Sanjar (1118‑1157). Los atabegs, gobernadores locales, tomaron el control de Irán, Irak, Siria y la región de Jazira, mientras surgían dinastías efímeras en Siria y Kerman. El último sultán selyúcida de Irán, Tuğrul ibn Arslan (1176‑1194), murió en la guerra que había iniciado contra los sultanatos de Jorasán.
En Anatolia, la rama de los selyúcidas de Rum perduró hasta 1307, resistiendo cruzadas y disputas internas. Desde 1276, con la llegada del ilkanida Abaqa, su poder decayó, aunque se siguió acuñando moneda a su nombre hasta 1302.
Ramas cristianizadas
Una rama cristianizada de los selyúcidas gobernó el reino georgiano de Imereti a través de David IV Narin, nacido en 1224 de la unión entre el príncipe mugítez de Erzurum, descendiente de Kılıç Arslan II, y la reina rusa Rousoudan I de Georgia.