Historia antigua

Alfredo el Grande

Alfredo el Grande

Resumen biográfico

Alfredo (también escrito Ælfred), nacido entre 846 y 849 y fallecido el 26 de octubre de 899, fue rey de Wessex desde 871 y, a partir de 878, rey de todos los anglosajones, aunque nunca llegó a controlar todo el territorio inglés. Fue el cuarto hijo del rey Æthelwulf y, probablemente, de su primera esposa Osburga. Sucedió a su hermano Æthelred como monarca de Wessex y Mercia en 871.

Es recordado por organizar la defensa del reino contra los daneses, ganándose el epíteto de «el Grande», único monarca inglés con ese título. Gran parte de lo que sabemos de su vida proviene de Asser, obispo de Sherborne, y su legado incluye importantes reformas legales, educativas y militares.

La Iglesia católica lo considera santo y su fiesta local se celebra el 12 de diciembre.

Infancia

Alfredo nació en Wantage (actual Oxfordshire), entre 846 y 849. Según la tradición, fue enviado a Roma en 853 para ser confirmado por el papa León IV, quien supuestamente lo «ungió como rey». La historicidad de este evento es dudosa; lo que sí es seguro es que participó, junto a su padre, en una peregrinación a Roma en 854‑855, permaneciendo un tiempo en la corte de Carlos el Calvo. Su padre falleció en 858.

Acceso al trono

Durante los breves reinados de sus dos hermanos mayores, Æthelbald y Æthelberht, Alfredo permanece fuera del registro histórico. Con la ascensión de su tercer hermano, Æthelred, en 866, comienza su vida pública, dedicada a la defensa contra los daneses. Asser le otorga el título de secundarius, equivalente al tanista celta, es decir, heredero oficial designado por el Witenagemot para evitar una sucesión conflictiva.

En 868 contrajo matrimonio con Ealhswith, hija del ealdorman Æthelred Mucil, y tuvieron varios hijos, entre ellos la futura señora de Mercia, Æthelflæd.

Inglaterra en 871

Ese año se libraron nueve batallas contra los daneses, con resultados mixtos. Tras la muerte de Æthelred en abril, Alfredo asume el mando completo. Una tregua se estableció, y durante los siguientes cinco años los daneses atacaron otras regiones mientras él reforzaba las fronteras con guarniciones.

Guerra contra los vikingos

Primer conflicto (876‑878) y la Paz de Wedmore

En 876 el líder danés Guthrum rompe la tregua y captura Wareham. Alfredo sitió Exeter y, tras una tormenta que dispersó una flota danesa, obligó a los invasores a retirarse a Mercia.

En 878, tras una derrota en Chippenham, Alfredo se refugió en los pantanos de Athelney. La famosa leyenda de los pasteles quemados ilustra su humildad, aunque en realidad allí organizó la contraofensiva que culminó en la decisiva victoria de Edington. Guthrum y sus seguidores fueron bautizados y, mediante el tratado de Wedmore, se estableció el Danelaw en el noreste, mientras los anglosajones mantuvieron el suroeste.

Segundo conflicto (884‑886) y la paz de Alfred y Guthrum

Tras varios años de relativa calma, los daneses intentaron una nueva revuelta. Alfredo reprimió la insurrección y recuperó Londres en 885‑886. El tratado de «paz de Alfred y Guthrum» consolidó la expansión anglosajona y la posesión de la capital.

Último conflicto (892‑897)

Una nueva oleada de daneses, esta vez con familias enteras, llegó a Inglaterra. Alfredo, asistido por su hijo mayor Eduardo (futuro Eduardo el Viejo), derrotó a los invasores en varias batallas (Farnham, Buttington, etc.) y, mediante una serie de fortificaciones y bloqueos fluviales, acabó con la amenaza vikinga.

Reformas militares y administrativas

Alfredo dividió el fyrd (milicia nacional) en dos partes rotativas, construyó fortificaciones (burhs) y estableció un sistema de obligaciones militares para propietarios de cinco acres. También fortaleció la marina, diseñando embarcaciones más rápidas y creando la primera flota permanente de guerra de Inglaterra.

Su política de fortificaciones se refleja en el documento conocido como Burghal Hidage, que describe la construcción y el mantenimiento de ciudades fortificadas como Wareham, Cricklade, Lydford y Wallingford.

Relaciones internacionales y cultura

Alfredo mantuvo contactos diplomáticos con el patriarca de Jerusalén, el papa y monjes de Irlanda y la Continent. Patrocinó la traducción al inglés antiguo de obras como los Diálogos de Gregorio, la Historia de Orosio y la Consolación de la Filosofía de Boecio, fomentando la educación y la alfabetización.

Fundó escuelas en la corte, invitó a eruditos como Hincmar de Reims y el abad Grimbald, y aprendió latín a los cuarenta años para traducir textos religiosos y científicos.

Fallecimiento y legado

Alfredo murió el 26 de octubre de 899; la causa exacta es desconocida. Su figura perduró como «protector de los pobres» y como modelo de rey reformista. Inspiró crónicas, martirologios y proverbios que se conservan en manuscritos medievales. La Universidad de Liverpool creó la cátedra King Alfred en Literatura Inglesa en su honor.

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