Historia antigua

El judaísmo: la raíz de dos religiones mundiales

Al hablar de religiones mundiales, suelen mencionarse el cristianismo, el islam y el budismo. De ellas, el judaísmo es la raíz histórica del cristianismo y del islam, y su legado sigue influyendo en la actualidad del Oriente Medio.

¿Qué enseña el judaísmo?

A diferencia de muchas religiones de Egipto y Mesopotamia, que eran politeístas, el judaísmo es monoteísta y sostiene la creencia en un único Dios: Yahvé.

Sus orígenes se remontan al éxodo del siglo XIII a.C., cuando Moisés condujo a los hebreos fuera de la esclavitud egipcia y recibió en el monte Sinaí el pacto divino.

De ese pacto provienen los Diez Mandamientos, que en español se expresan así:

  • No tendrás dioses ajenos delante de mí.
  • No tomarás el nombre de Dios en vano.
  • Recuerda el día de reposo para santificarlo.
  • Honra a tu padre y a tu madre.
  • No matarás.
  • No cometerás adulterio.
  • No robarás.
  • No darás falso testimonio contra tu prójimo.
  • No codiciarás la mujer de tu prójimo.
  • No codiciarás los bienes ajenos.

El judaísmo sostiene que Dios es el creador del universo y que el pueblo hebreo recibió una alianza especial. Además, la tradición judía anticipa la llegada de un Mesías que redimirá al pueblo.

Los textos sagrados judíos forman lo que los cristianos llaman el "Antiguo Testamento", del cual se derivan gran parte de las ideas que más tarde influirían en el cristianismo y el islam.

Orígenes y expansión del judaísmo

Tras siglos de opresión en Egipto, la salida del desierto y la instauración de reinos como los de David y Salomón, el pueblo hebreo experimentó divisiones, exilios y destrucciones (por ejemplo, la cautividad babilónica en el siglo VI a.C.). Estos episodios reforzaron la búsqueda de una identidad étnica y religiosa que culminó en la consolidación del judaísmo.

El judaísmo y el nacimiento de dos religiones mundiales

Periodo Hecho relevante
Siglo XIII a.C. Éxodo: Moisés conduce a los hebreos fuera de Egipto.
Finales del siglo XI a.C. Reino unido de Israel bajo los reyes David y Salomón.
Siglo X a.C. División del reino: Judá y el Reino de Israel.
586‑583 a.C. Cautividad babilónica: destrucción del Templo de Jerusalén.
Siglo VI a.C. Consolidación del judaísmo como religión estructurada.
c. 30 d.C. Nace el cristianismo, basado en la figura del Mesías judío Jesús.
c. 610 d.C. Aparece el islam, que reconoce a Abraham y a Moisés como profetas.

El cristianismo y el islam se originan en el marco monoteísta del judaísmo. El cristianismo interpreta al Mesías esperado en el Antiguo Testamento como Jesucristo, mientras que el islam, surgido en el siglo VII, reconoce a Abraham y a Moisés como profetas y presenta a Mahoma como el último mensajero.

Conflictos derivados de la herencia compartida

Jerusalén, capital del antiguo reino hebreo, es sagrada para judíos, cristianos y musulmanes. Tras la dispersión judía en el siglo II d.C., la ciudad pasó bajo dominio musulmán (638 d.C.) y luego fue objeto de cruzadas cristianas a partir del siglo XI, generando intensos enfrentamientos.

Durante la era otomana (a partir de 1517) la convivencia entre las tres confesiones se mantuvo bajo una autoridad común, aunque persistían tensiones.

En el siglo XX, el Plan de Partición de la ONU (1947) dividió Palestina en áreas judía y árabe. En 1948 se proclamó el Estado de Israel, desencadenando la primera guerra árabe‑israelí. Desde entonces, Jerusalén ha sido un punto focal de disputa: Israel controla Jerusalén Este, pero la comunidad internacional no reconoce plenamente esa soberanía.

El conflicto sigue alimentado por factores religiosos, políticos y económicos (por ejemplo, los recursos petroleros), lo que lo convierte en una de las cuestiones geopolíticas más complejas del mundo contemporáneo.