Historia antigua

El descubrimiento de los Rollos del Mar Muerto

En 1945 se cierra la Segunda Guerra Mundial. Tras el trauma del Holocausto, los judíos supervivientes deciden crear un Estado para no revivir aquellas atrocidades. En 1947 la fundación del Estado de Israel se vuelve una realidad, y el hallazgo de los Rollos del Mar Muerto adquiere una importancia crucial para la joven nación.

Ya en el siglo I, los judíos perseguidos por el emperador Tito, quien destruyó el Templo de Jerusalén, huyeron y, con gran esfuerzo, llevaron manuscritos religiosos a cuevas en la ribera del Mar Muerto.

Personajes

  • William Albright
  • Mohammed edh‑Dhib Hassan
  • Khalil Iskander Schahin, conocido como Kando
  • Eleazar Sukenik
  • Mar Athanasse

Procedimiento

Durante el invierno de 1947, seis meses antes de la creación del Estado de Israel, el pastor beduino Mohammed edh‑Dhib Hassan y su hermano descubrieron por casualidad rollos de manuscritos antiguos, escritos en pergamino y papiro, enrollados en cuero y ocultos en la cueva de Qumrán, en la actual Cisjordania, a dos kilómetros del Mar Muerto. Intrigados, los llevaron a un anticuario apodado “Kando”, quien los mostró al Metropolitano de Jerusalén, Mar Athanasse. Este envió fotografías al arqueólogo William Albright, quien los calificó como descubrimientos arqueológicos revolucionarios.

Los fragmentos, que suman miles de piezas, fueron redactados entre los siglos III y I a.C. en arameo, hebreo y, en algunos casos, griego. Entre ellos se encuentran textos del Antiguo Testamento, como todo el Libro de Isaías (datado en el siglo II a.C.), y escritos apócrifos, como el Libro de los Gigantes o normas de vida, probablemente pertenecientes a la comunidad que habitó la zona, como lo evidencian los 33 esqueletos exhumados en 2016.

Eleazar Sukenik, arqueólogo y profesor de la Universidad Hebrea de Jerusalén, alertó al nuevo Estado judío sobre la necesidad de adquirir esos manuscritos. A partir de entonces se desató una verdadera carrera entre investigadores y beduinos para localizar y proteger los valiosos documentos, cuyo valor era económico, político, histórico y espiritual. Entre 1947 y 1956 se descubrieron 900 rollos en once cuevas.

Consecuencias

Los Rollos del Mar Muerto son las copias más antiguas de la Biblia hebrea; antes de su hallazgo, el manuscrito hebreo más antiguo databa de la Edad Media. Desde el punto de vista cultural, estos textos son los testimonios escritos más antiguos que revelan la lengua utilizada en Judea (excluyendo monedas, cerámica, etc.). Algunos están en arameo, la lengua que hablaba Jesús, cuando se creía que el hebreo era la más extendida. En los rollos confluyen dos alfabetos: el “paleo‑hebreo”, heredado de los fenicios, y el alfabeto judeano, lo que demuestra que los escribas dominaban ambas escrituras.

En 2017 se descubrió una duodécima cueva que contenía un pergamino, lamentablemente en blanco, cerámica y un sello de calcedonia. El resto había sido saqueado. No cabe duda de que el desierto de Judea todavía guarda muchos secretos por revelar.


El descubrimiento de los Rollos del Mar Muerto