Tras la Segunda Guerra Mundial, Checoslovaquia quedó bajo una estricta dominación comunista impuesta por Moscú, que obligó al país a rechazar el Plan Marshall y colocó a los comunistas en los puestos clave del Estado. En la década de 1950 se produjeron purgas al estilo estalinista, con juicios simulados, miles de condenas y ejecuciones.
El ascenso de Alexander Dubcek
En enero de 1968 Alexander Dubcek, joven reformista, llegó al poder con la ayuda de Leon Brezhnev, quien buscaba mantener una figura manipulable. Dubcek inició una serie de reformas que pretendían humanizar el comunismo sin abandonarlo.
Personajes clave
- Leon Brezhnev
- Alexander Dubcek
Procedimiento
Dubcek abolió la censura, permitió reuniones políticas abiertas y promovió el debate dentro del Partido Comunista sobre libertad y desestalinización. La primavera de Praga tomó impulso el 1.º de mayo, Día del Trabajo, cuando miles de manifestantes apoyaron públicamente las nuevas medidas.
Sin embargo, Moscú temía que ese entusiasmo se extendiera a otros países del bloque. El 21 de agosto de 1968 el Ejército Rojo ingresó en Praga con tanques de diversas nacionalidades, bajo el pretexto de “normalizar” la situación. La población respondió con resistencia pasiva: diálogos con los soldados, bloqueos de tanques, grafitis y otras formas de protesta, aunque la ocupación continuó.

Consecuencias
- Dubcek fue detenido y luego liberado, mientras que su sustituto, Gustav Husák, mostró una lealtad incondicional a Moscú.
- El 21 de agosto de 1969, un año después de la invasión, las manifestaciones fueron reprimidas brutalmente. La represión afectó a toda la sociedad: 300 000 personas fueron expulsadas del Partido Comunista y muchos intelectuales, como Milan Kundera, se exiliaron.
- Se restableció un estado policial que perduró durante aproximadamente veinte años, hasta la Revolución de Terciopelo de 1989, que puso fin al régimen comunista.