Retrato de Jane Dieulafoy por Eugène Pirou • WIKIMEDIA COMMONS / EUGENE PIROU
Un carácter poco convencional
Jeanne Paule Henriette Rachel, conocida como Jane, nació en 1851 en una familia acomodada de Toulouse. Era la menor de cinco hijas; el único hermano varón desapareció en España, y Jane creció como el hijo que sus padres extrañaban.
Estudió en el convento de la Asunción de Auteuil, donde mostró inclinaciones artísticas. En 1869 comenzó una relación con Marcel Dieulafoy, ingeniero que regresaba de Argelia, y se casó con él en mayo de 1870, justo antes de la guerra franco‑prusiana.
Desde el comienzo del conflicto, Jane demostró un carácter indomable y una total indiferencia por las normas de la época. Se vistió con el uniforme de francotiradora para acompañar a su esposo, capitán de ingenieros, y solicitó permiso oficial para usar ropa masculina, lo cual le fue concedido. Esa autorización le permitió viajar con mayor comodidad y, sobre todo, pasar desapercibida en los países islámicos que tanto fascinaban a la pareja.
Viaje al Oriente
Entre 1873 y 1878 el matrimonio recorrió Egipto y Marruecos. Marcel, bajo la tutela del arquitecto Eugène Viollet‑le‑Duc, investigaba la relación entre el arte del Próximo Oriente y el arte islámico medieval, lo que los llevó a Susa, una antigua capital persa.
En febrero de 1881 partieron de Marsella, cruzaron Grecia, el Mar Negro y Azerbaiyán, y llegaron a Persia. Decidieron desplazarse a caballo y, en enero de 1882, alcanzaron Susa. Disfrazada de hombre, Jane pudo atravesar regiones donde una mujer sin velo habría causado escándalo; incluso el shah Naser al‑Din no creyó cuando le confesó su verdadera identidad.
Durante su estancia en Persia enfrentó escorpiones, tarántulas, mosquitos, piojos y fiebre. Una noche viajó cien kilómetros a caballo hasta Teherán en busca de un médico para Marcel. Además, perfeccionó su afición por la fotografía, capturando ciudades y, sobre todo, mujeres persas.
Arqueóloga, fotógrafa y escritora
Jane documentó con fotografías los monumentos que descubrieron, imágenes que ilustraron los cinco volúmenes de The Ancient Art of Persia, publicados por Marcel entre 1884 y 1885. Su talento literario también brilló: publicó un diario de su paso por Persia en la revista francesa Le Tour du monde, con gran éxito, y más tarde escribió novelas históricas como Parysatis (1890), que inspiró una ópera de Camille Saint‑Saëns, para la cual ella redactó el libreto.
En 1884 regresaron a Susa al frente de una misión oficial patrocinada por el Louvre y el Ministerio de Instrucción Pública. A su equipo se unieron el ingeniero civil Charles Babin y el naturalista Frédéric Houssay, encargados de contabilizar y transportar los hallazgos en 215 cajas.
El shah autorizó las excavaciones a cambio de parte del tesoro descubierto, principalmente monedas de oro y plata. Se establecieron entre los restos de los antiguos palacios y emplearon a unos 300 obreros. Las excavaciones comenzaron en febrero de 1885 y se prolongaron hasta 1886, con una breve interrupción por tensiones locales que temían la apertura del sepulcro del profeta Daniel.
La Legión de Honor
Jane supervisó el trabajo y registró objetos que datan del reinado de Darío I (522‑486 a.C.). El primer hallazgo importante fue una franja de ladrillos vidriados con leones feroces, que decoraba el palacio del monarca. Poco después aparecieron fragmentos de columnas de 21 m de altura coronadas por capiteles con forma de cabeza de toro, y, finalmente, la famosa franja de los Arqueros.
Al concluir la campaña, alrededor de treinta mulas y más de cuarenta camellos transportaron 45 toneladas de piezas al buque Le Sané, que las llevó a Francia. En París, Jane dirigió la restauración e instalación de los frisos en el Louvre. El 20 de octubre de 1886, el presidente Sadi Carnot inauguró la Sala Persa (Galería Dieulafoy) y otorgó a Jane la Legión de Honor por su contribución a las excavaciones de Susa.
Tras su regreso, Jane nunca volvió a usar ropa femenina. La pareja se dedicó a explorar España, a la que llamaban "el otro Oriente", visitándola 23 veces entre 1888 y 1914. Jane escribió una biografía de Isabel la Católica.
Últimos años
En 1914, con el estallido de la Primera Guerra Mundial, Marcel se alistó como oficial de ingenieros en Marruecos y Jane lo acompañó. En Rabat dirigió excavaciones en la mezquita de Hassan, pero contrajo bronquitis, oftalmía y disentería, y tuvo que regresar a Francia en 1915. Falleció en el Château de Langlade el 25 de mayo de 1916, a los 64 años, mientras rezaba por la victoria francesa en Verdún.
Cronología
1851 – Nace Jeanne Magre en Toulouse.
1870 – Se casa con Marcel Dieulafoy y participa en la guerra franco‑prusiana.
1881‑1884 – Viaja a Persia y fotografía monumentos antiguos.
1884‑1886 – Lidera la recuperación de los frisos de los Leones y los Arqueros en una misión oficial.
1916 – Muere en Marruecos tras enfermarse durante la guerra.
Una mujer comprometida
De regreso a París en 1886, Jane desarrolló una intensa actividad intelectual como escritora, conferenciante y periodista. Fue una de las promotoras del prestigioso Premio Femina y, en 1904, formó parte del jurado de su primera edición. Su imagen característica la muestra con pantalones, chaqueta impecable y camisa blanca de percal.