


Historia de Mesopotamia, la región suroeste de Asia donde surgió la primera civilización del mundo. Su nombre proviene del griego y significa «entre ríos», aludiendo a los ríos Tigris y Éufrates. Hoy en día el territorio abarca el este de Siria, el sureste de Turquía y la mayor parte de Irak.
Mesopotamia fue el núcleo de una cultura cuya influencia se extendió por el Próximo Oriente, el valle del Indo, Egipto y el Mediterráneo.
Geografía de la Mesopotamia
Estríctamente, Mesopotamia es la zona situada entre los ríos Éufrates y Tigris, al norte o noroeste del desfiladero de Bagdad, en la actual Irak. Los árabes la llamaban Al‑Jazīrah, «la isla», porque los ríos forman una gran llanura aluvial que, en muchos tramos, se comporta como una isla.
El terreno es mayormente plano, con una diferencia de altitud de apenas 30 m entre Bagdad y la desembocadura de los ríos en el Golfo Pérsico. El lento caudal favorece la acumulación de sedimentos, lo que provoca frecuentes inundaciones y cambios de cauce, a menos que se construyan diques y canales de desvío.
Orígenes y desarrollo agrícola
El clima actual es muy similar al de hace 8 000 años: temperaturas altas y escasas precipitaciones. La agricultura temprana dependía de la lluvia; sin embargo, alrededor del 4000 a.C. se inventó la irrigación, creando una red de canales que llevó agua a vastas áreas y permitió cultivos intensivos.
Gracias a la fertilidad del suelo aluvial, el sur de Mesopotamia se convirtió en una zona de abundancia capaz de sostener a una población numerosa.
Economía y recursos materiales
Los recursos más abundantes eran agrícolas: granos, verduras, carne, cuero, lana, cuernos, pescado, dátiles y productos de junco. La palmera datilera, árbol nacional de Irak, proporcionaba madera para vigas gruesas.
Los recursos minerales eran escasos. El betún se extraía en Hit (a 90 mi al noroeste de Bagdad) y la piedra caliza se explotaba a 35 mi al oeste; el mármol de Mosul se encontraba cerca del Tigris. Los metales y gemas sólo podían obtenerse en las montañas circundantes, lo que convirtió a Mesopotamia en una región eminentemente comercial.
Innovaciones culturales: la escritura cuneiforme
El elemento que más caracteriza a la civilización mesopotámica es su uso del barro. Sobre ladrillos y tabletas de arcilla se desarrolló la escritura cuneiforme, que sirvió para registrar leyes, literatura y transacciones comerciales. Esta invención marcó el nacimiento de la escritura y dejó un legado incomparable en la historia de la humanidad.
Legado y difusión
Mesopotamia influyó en civilizaciones tan distantes como la del valle del Indo, el Antiguo Egipto y las ciudades-estado griegas. Su arquitectura de ladrillo de barro, sus técnicas de irrigación y su sistema de escritura sentaron las bases de la cultura urbana en el mundo antiguo.
Para poner a prueba tus conocimientos, puedes intentar el quiz de geografía del Cercano Oriente que incluye preguntas sobre la ubicación del Mar de Galilea y la posición de Mesopotamia.