Orígenes y creación
El territorio de Hesse-Darmstadt se originó en 1567, cuando el antiguo Hesse se dividió. Inicialmente comprendía sólo la zona superior del antiguo condado de Katzenelnbogen, con la ciudad de Darmstadt, situada en la actual zona meridional del estado de Hesse.
Expansión territorial
Durante los siglos XVII y XVIII, el landgravado obtuvo importantes ampliaciones territoriales, en parte gracias a su lealtad incondicional a los emperadores habsburgos del Sacro Imperio Romano Germánico.
Era napoleónica y Gran Ducado
En 1806 Hesse‑Darmstadt ingresó en la Confederación del Rin, organizada por Napoleón, y ese mismo año fue elevado al rango de gran ducado. En 1813 se unió a la coalición aliada contra Napoleón y, tras el Congreso de Viena (1815), pasó a formar parte de la Confederación Alemana.
Como compensación por la pérdida de algunas tierras, el gran ducado recibió, entre otras, el distrito a orillas del Rin que incluía a las ciudades de Maguncia y Worms.
Reformas y desarrollo económico
El gran duque Luis I (reinado 1768‑1830) concedió una constitución en 1820 y promovió reformas que llevaron a Hesse‑Darmstadt a ser el primer estado del sur de Alemania en integrarse a la unión aduanera prusiana.
Conflictos y alineaciones
Durante la Guerra de los Siete Días (1866) el gran ducado apoyó a Austria y perdió las tierras situadas al norte del río Meno, que fueron anexadas a la Confederación Norte‑alemana bajo dominio prusiano.
Sin embargo, con la fundación del Imperio Alemán en 1871, Hesse‑Darmstadt pasó a ser uno de sus estados constituyentes.
Fin del monarca y la República
Tras la abdicación del último gran duque, Ernesto Luis, en 1918, el territorio se transformó en la República de Hesse, integrante de la República de Weimar.
Situación tras la Segunda Guerra Mundial
En 1945, la zona situada al este del Rin quedó bajo ocupación estadounidense y formó parte del estado de Hesse (más tarde simplemente Hessen), mientras que el resto del territorio pasó a integrar el estado de Renania‑Palatinado.