Descubrimiento arqueológico
Las excavaciones arqueológicas preventivas realizadas para la reconstrucción de la red de alcantarillado de la ciudad siciliana, en la vía De Gasperi, han puesto al descubierto dos cámaras subterráneas intactas que contenían equipamiento funerario y restos humanos.

Junto a ellas se hallaron unas 50 tumbas a menor profundidad, probablemente pertenecientes a una necrópolis púnica.
Primer hipogeo
Según una primera valoración, este espacio data de mediados del IV siglo a.C.. Consta de dos cámaras funerarias cuadrangulares de aproximadamente 4 m² cada una. En su interior se encontraron los restos de cinco individuos (tres adultos y dos niños) acompañados de vasijas y pequeños objetos metálicos, también datados a mediados del siglo IV a.C.

El acceso al hipogeo se realiza a través de una fosa rectangular de 0,66 × 2,04 m.
Segundo hipogeo
Este complejo presenta una estructura multinivel que evidencia distintas fases de uso, abarcando al menos siete siglos. La gran sala rectangular (≈ 35 m²) parece ser la ampliación y unión, realizadas en época romana (siglo II d.C.), de sepulturas púnicas preexistentes del IV‑III siglo a.C.
En las paredes se hallaron:
- 6 tumbas arqueadas
- 8 nichos
- 8 nichos cuadrangulares
Dos de las tumbas arqueadas conservaban restos humanos. Además, se encontraron seis fosas rectangulares excavadas directamente en el suelo de la cámara.

Los hallazgos de cerámica, lámparas decoradas y selladas, y otros objetos sugieren un uso que se extiende del siglo II al V d.C., con una primera fase de culto judío y una segunda cristiana.
Necrópolis púnica
En la capa más superficial, a una profundidad entre 50 cm y 3,40 m bajo la calzada, se identificaron unas 50 fosas y tumbas rectangulares de dimensiones aproximadas 0,45 × 1,75 m, correspondientes a la necrópolis púnica del IV‑III siglo a.C.

Equipo de trabajo
Los trabajos, realizados bajo la supervisión de la Superintendencia del Patrimonio Cultural y Ambiental de Trapani, cuentan con la dirección científica de la arqueóloga Giuseppina Mammina. En el terreno participan Sharon Sabatini (SAMA Excavaciones Arqueológicas) y Sebastiano Muratore, arqueólogo de la empresa ejecutora, junto a los operarios Joan Sararu, Giuseppe Amodeo, Mirko Genna y Riccardo Ingarra.
Alberto Samonà, concejal de Patrimonio Cultural e Identidad Siciliana, comentó: «El hallazgo en Marsala tiene un valor arqueológico de gran magnitud y nos permite reiterar cuán vasta y maravillosa es la herencia que yace bajo tierra».
La Superintendente de Trapani, Mimma Fontana, y la arqueóloga Giuseppina Mammina añadieron: «Estos hallazgos excepcionales nos entregan una parte intacta de la antigua necrópolis. Las dos cámaras subterráneas aportan material precioso que será objeto de análisis profundo, lo que nos permitirá conocer mejor la historia de la ciudad de Marsala».