Historia antigua

El Gran Cisma de Occidente

Resumen

El Gran Cisma de Occidente, también llamado Cisma Papal o Gran Cisma, fue una crisis de la Iglesia católica que se desarrolló entre 1378 y 1417. La disputa comenzó tras la muerte del Papa Gregorio XI en 1378 y culminó con el Concilio de Constanza (1414‑1418), que puso fin a la coexistencia de varios papas rivales.

Para profundizar en la historia del cristianismo, visite: Catolicismo y Cristianismo.

Contexto histórico

Desde 1305 hasta 1376 la sede papal se trasladó a Aviñón, bajo dominio francés, periodo conocido como la “Cautividad de Aviñón”. La mayor parte de los pontífices y cardenales eran franceses, lo que generó tensiones con el Papa Bonifacio VIII y el rey Felipe IV de Francia.

Al fallecer Gregorio XI en marzo de 1378, que había regresado a Roma en 1377 para restablecer la autoridad papal, los italianos exigieron la elección de un pontífice italiano.

Elección del papa Urbano VI

El cardenal Bartolomeo Prignano, arzobispo de Bari, fue elegido y tomó el nombre de Urbano VI. Fue aceptado por varios reinos europeos (Hungría, Noruega, Suecia, Irlanda, Flandes, Dinamarca, Inglaterra, entre otros). Urbano VI gobernó de 1378 a 1389 y rechazó volver a Aviñón, lo que descontentó a gran parte del clero francés, que consideró ilegítima su elección.

Los papas de Roma

Tras Urbano VI, en Roma fueron elegidos Bonifacio IX (1389‑1404), Inocencio VII (1404‑1406) y Gregorio XII (1406‑1415).

El antipapa de Aviñón

En respuesta, el cardenal Roberto de Ginebra fue elegido como antipapa bajo el nombre de Clemente VII (1378‑1394), sucedido por Benedicto XIII. Francia, Escocia, Chipre, Borgoña, Saboya y los reinos españoles de Aragón, Castilla y León respaldaron a la corte de Aviñón.

El antipapa de Pisa

En 1409, el Concilio de Pisa eligió a Alejandro V como antipapa, quien murió al año siguiente. Le sucedió Juan XXIII (1410‑1417), manteniendo la situación de tres papas simultáneos.

Fin del cisma

La rivalidad culminó en excomuniones mutuas y una división de la cristiandad durante casi tres décadas. Finalmente, el Concilio de Constanza (1414‑1418) depuso a Gregorio XII y Benedicto XIII y eligió a Odon de Colonia, conocido como Martín V, restaurando la unidad de la Iglesia católica.

Para más información: Cisma de Oriente.

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