Historia antigua

La Guerra de los Siete Años

La Guerra de los Siete Años (1756‑1763) enfrentó a Inglaterra y Francia por el control de territorios en América del Norte y el continente asiático. También participaron Prusia, Austria, Portugal y España.

Al extenderse a tres continentes —Europa, América y Asia— se considera el primer conflicto de alcance mundial.

Como resultado, Francia perdió la mayor parte de sus colonias, Prusia emergió como potencia europea y Inglaterra, victoriosa, se convirtió en la nación más poderosa del planeta.

Países involucrados

El conflicto se desarrolló en dos frentes principales. En Europa, Prusia y Austria reanudaron las disputas territoriales que quedaron sin resolver tras la Guerra de Sucesión de Austria (1740‑1748). En América y la India, la rivalidad colonial enfrentó a Gran Bretaña, Francia y España.

Desde 1754, Inglaterra y Francia lucharon por el Valle del Ohio; los franceses contaron con el apoyo de varias tribus indígenas, mientras que los británicos recibieron ayuda de colonias y aliados locales.

España apoyó a Francia, mientras que Portugal se mantuvo neutral. Los españoles aprovecharon la guerra para ocupar la Colonia del Sacramento, entonces bajo dominio portugués.

La Guerra de los Siete AñosCronología de la Guerra de los Siete Años

Causas del conflicto

Las disputas territoriales en América y Europa fueron el detonante. En el Nuevo Mundo, Inglaterra, Francia y España competían por expansiones sin fronteras definidas, lo que generaba fricción constante. En Europa, Francia buscaba consolidar su hegemonía, lo que inquietaba a Inglaterra, pues una Francia fuerte implicaba una Inglaterra débil.

El conflicto se intensificó en agosto de 1756 cuando el rey Federico II de Prusia invadió y derrotó a Sajonia. En respuesta, en enero de 1757, el Sacro Imperio Romano Germánico, liderado por la emperatriz María Teresa de Habsburgo, declaró la guerra a Prusia.

En el Caribe, la Marina Real Británica se enfrentó a flotas españolas y francesas. En Norteamérica, los franceses perdieron Quebec y sufrieron una derrota en la región de los Grandes Lagos frente a los británicos.

En la frontera centroeuropea, se libraron intensas batallas en Silesia, Bohemia y Sajonia.

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Fin y consecuencias

Francia salió como la gran perdedora y Inglaterra como la indiscutible vencedora. En Europa, Prusia se fortaleció como estado poderoso frente a Austria.

Dos tratados pusieron fin al conflicto en 1763: el Tratado de París y el Tratado de Hubertusburg.

El Tratado de París redefinió la organización territorial de América del Norte y Central entre Francia, Inglaterra y España:

  • Francia cedió Canadá y parte de las Antillas a Gran Bretaña; a cambio, los británicos devolvieron a Francia las islas de Martinica y Guadalupe.
  • En el Caribe, las islas de San Vicente, Tobago y Dominica pasaron a ser colonias británicas, mientras que los franceses conservaron Santa Lucía.
  • Francia entregó el territorio de Luisiana a España.
  • España entregó Florida a Gran Bretaña y recibió a cambio la isla de Cuba.
  • España devolvió la Colonia del Sacramento y la isla de São Gabriel (actual Uruguay) a Portugal.

Por medio del Tratado de Hubertusburg, Austria reconoció la soberanía prusiana sobre los territorios conquistados previamente.

Independencia de los Estados Unidos

Inglaterra, aunque victoriosa, quedó sumida en una grave crisis financiera y aumentó los impuestos sobre las 13 colonias para costear la guerra en América.

La participación colonial en los combates y la oposición a los nuevos gravámenes fortalecieron la conciencia militar y política de los colonos, que comenzaron a rebelarse contra las leyes británicas y a organizar el movimiento que culminaría en la independencia de los Estados Unidos.