El modo de producción capitalista es la forma en que se organiza un sistema productivo con el objetivo de obtener ganancias.
Este sistema sustituyó al modo de producción feudal en Europa y, con el tiempo, se extendió a todo el mundo.
Producción capitalista
A lo largo de la historia humana han existido diversas formas de producir bienes, ya sean alimentos, ropa o vehículos. Entre ellas destacan los modos asiático, esclavista, feudal y capitalista.
El término "capitalismo" proviene de "capital", es decir, el dinero necesario para iniciar una empresa.
El modo de producción capitalista se orienta al beneficio. El beneficio es el resultado de la inversión realizada por un empresario después de vender sus productos o servicios.
En el capitalismo, el motor de las relaciones productivas y sociales es el dinero. Para que circule, el capitalismo transforma todo en mercancía, ya que estas pueden comprarse y venderse a cambio de dinero.
Con el fin de estimular el consumo, el capitalismo genera necesidades artificiales y lanza constantemente nuevos productos, incentivando a las personas a gastar.
Con esta lógica, todo lo que no genera beneficios se descarta, mientras que lo que sí genera ganancias es explotado.
Ver también: Capitalismo
Características de la producción capitalista

Propiedad en la producción capitalista
En el sistema capitalista la propiedad es privada: la tierra, la maquinaria, el transporte y los inmuebles pertenecen a individuos o empresas.
Para garantizar la validez de esa propiedad existe una burocracia compuesta por contratos, leyes y códigos profesionales que aseguran los derechos de los propietarios.
Uno de los mayores teóricos de la importancia de la propiedad en el capitalismo fue el inglés John Locke (1632‑1704).
Ver también: John Locke
Relaciones laborales en la producción capitalista
Todo trabajo realizado dentro del modo de producción capitalista se remunera en dinero.
Existen ocupaciones consideradas más importantes porque están mejor remuneradas, al requerir mayor cualificación.
Por otro lado, hay funciones que reciben menores salarios al ser percibidas como “menores” para el funcionamiento de la sociedad, lo que genera la formación de clases sociales.
Ver también: Clase social
Clases sociales en el capitalismo
La sociedad se divide en grupos denominados “clases sociales” por el pensador Karl Marx, quien explicó con mayor claridad el funcionamiento del modo de producción capitalista.
Marx distinguió dos clases principales: la burguesía, que posee los medios de producción, y el proletariado, que solo posee su fuerza de trabajo.

Al no poseer medios de producción, el proletariado vende su fuerza de trabajo a la burguesía a cambio de un salario que utiliza para cubrir sus necesidades.
El capitalismo genera la alienación del trabajador, un fenómeno descrito por Marx que convierte al obrero en un espectador pasivo de su propia vida.
Ver también: ¿Qué es la alienación del trabajo según Marx?
Tipos de capitalismo
El concepto de capitalismo no es idéntico para todos los gobiernos y pensadores. Aunque el objetivo sigue siendo la obtención de beneficios, la forma de lograrlo varía según la época y el país.
Una de las diferencias clave es el grado de intervención estatal. El liberalismo, propuesto por Adam Smith, defiende que el Estado no debe interferir en la economía, dejando el mercado como regulador.
En contraste, el keynesianismo, desarrollado por John Maynard Keynes (1883‑1946), aboga por la intervención del Estado para garantizar el bienestar general.
Ver también: Liberalismo económico
Oposición al capitalismo
Existen también corrientes que rechazan el modo de producción capitalista.
En el siglo XIX varios científicos sociales buscaron alternativas al capitalismo, dando origen al anarquismo, al comunismo y al socialismo, que proponen otras formas de organización productiva y social.
Ver también: Diferencias entre capitalismo y socialismo
Origen y fases del capitalismo
El capitalismo surgió a finales del siglo XV, marcando el fin del modo de producción feudal. Esta transición, lenta pero profunda, afectó a todos los sectores de la sociedad.
Desde Europa, el capitalismo se expandió a las colonias de América y África, extrayendo recursos que fortalecieron y desarrollaron al continente europeo.
Se identifican tres fases principales: capitalismo mercantil, capitalismo industrial y capitalismo financiero, cada una nombrada según la actividad económica dominante: comercio, industria y transacciones financieras.
Ver también: Fases del capitalismo
¿Quieres saber más? Toda Matéria tiene estos textos para ti:
- Mercantilismo
- Capitalismo comercial
- Capitalismo industrial
- Neoliberalismo
- Revolución industrial