Historia antigua

Cultura de la India

La cultura india, situada en la península central del sur de Asia, ocupa un lugar destacado en la historia de la humanidad por sus notables aportes espirituales, artísticos y culturales. Su clima variado y su ubicación la convierten en parte de un amplio triángulo cultural que incluye a Europa Occidental y África Meridional. La región ha sido habitada por poblaciones de gran diversidad étnica.

Tras la civilización del Valle del Indo, surgió una nueva gran civilización que se consolidó como el primer imperio del subcontinente. Así como el valle del Indo estuvo ligado al río del mismo nombre, la civilización india se desarrolló a orillas del poderoso Ganges.

Forma de vida

Alrededor del 2000 a.C., después del colapso de la civilización del Indo, la mayoría de los habitantes vivían en aldeas y pequeños pueblos. En esa época llegaron al norte del subcontinente tribus védicas, los llamados arios, que introdujeron el sánscrito y una nueva forma de organización social.

Según los Vedas, los textos sagrados védicos, la sociedad se dividía en cuatro varnas: brahmanes (sacerdotes), kshatriyas (guerreros), vaishyas (comerciantes y terratenientes) y shudras (agricultores). Con el tiempo, surgieron ciudades; para el 600 a.C. ya existían numerosos centros urbanos en el norte de la India, muchos de ellos capitales de pequeños reinos o repúblicas.

Un ejemplo es Kausambi, que albergaba alrededor de 10 000 habitantes y contaba con una muralla de tierra que la protegía. Dentro de la muralla, artesanos, metalúrgicos, orfebres y comerciantes desarrollaban una economía diversificada. Alrededor de esa época se empezaron a acuñar monedas de plata para facilitar el intercambio.

La escritura parece haber surgido en el siglo V a.C.; los textos más antiguos provienen de Sri Lanka, donde se hallaron fragmentos de cerámica con inscripciones alrededor del 400 a.C. Es probable que comerciantes del norte de la India usaran un sistema de escritura similar para llevar sus cuentas.

Guerras locales

El periodo védico fue próspero pero conflictivo. Los príncipes locales se enfrentaban entre sí, y para el 330 a.C. el reino de Magadha emergió como la potencia dominante. Simultáneamente, la sociedad experimentaba cambios: los reyes acumulaban poder, los comerciantes se enriquecían y surgían nuevas corrientes religiosas, como el budismo de Gautama Buddha y el jainismo de Mahavira.

Mientras los reinos del Ganges se consolidaban, el Imperio Persa controlaba gran parte del cercano Oriente, incluida una zona del noroeste indio. Este imperio fue conquistado por Alejandro Magno, quien llegó hasta el río Indo antes de morir en 323 a.C.

El Imperio Maurya

En 320 a.C., Chandragupta Maurya derrocó al gobernante de Magadha y fundó el primer gran imperio indio. Tras la muerte de Alejandro, Chandragupta expandió su dominio hasta Afganistán y el noroeste de la India.

Su hijo Bindusara y, especialmente, su nieto Ashoka (273‑232 a.C.) ampliaron el territorio hasta casi todo el norte del subcontinente. Ashoka promovió la paz y el bienestar, y es famoso por inscribir sus edictos en pilares de piedra tallados, como el Pilar de Sarnath con los cuatro leones, símbolo actual de la India.

La capital, Pataliputra, se extendía unos 14 km a lo largo del Ganges y estaba rodeada por una gruesa muralla y un gran foso. Los maurya construyeron ciudades con calles ortogonales, casas espaciosas y patios interiores. También erigieron numerosos monumentos religiosos: stupas budistas, templos védicos y palacios con columnas de piedra.

Palacios y templos

Los budistas desarrollaron los stupas, inicialmente montículos de tierra que con el tiempo se convirtieron en estructuras de ladrillo y piedra que albergaban reliquias sagradas. Los monjes construyeron también grandes salas de culto, muchas de ellas excavadas en roca, como los monasterios de Ajanta.

Los brahmanes, por su parte, erigieron templos dedicados a Vishnu y otras deidades, sentando las bases de la arquitectura religiosa que florecería siglos después.

Los pilares de Ashoka

Los edictos de Ashoka fueron grabados en rocas y en pilares monolíticos de unos 12 m de altura, fabricados con piedra de la zona de Varanasi. En la cúspide se colocaba a menudo una figura animal, habitualmente un león.

Declive del Imperio Maurya

Tras la muerte del último rey maurya en 185 a.C., el imperio se fragmentó y surgieron numerosos reinos locales, algunos bajo dominio greco‑bactriano.

Los kushanes

Alrededor del 100 d.C., los kushanes, originarios de Asia Central, establecieron un imperio que se extendía desde esa región hasta la cuenca del Ganges, controlando parte de la Ruta de la Seda. Adoptaron el budismo y fomentaron el arte escultórico budista.

El comercio marítimo con el mundo romano se intensificó: barcos romanos cruzaban el Océano Índico en busca de especias, marfil y joyas indias.

El Imperio Gupta

En 320 d.C., la dinastía Gupta tomó el control de Magadha. Bajo Chandragupta II (375‑413 d.C.) el imperio alcanzó su máximo esplendor, abarcando desde el delta del Ganges hasta el río Indo.

Religión

Los guptas favorecieron el hinduismo, revitalizando rituales brahmánicos y fomentando la devoción personal a través de imágenes de los dioses. También apoyaron el budismo, aunque éste fue perdiendo adeptos con el tiempo.

Conocimientos y educación

Este periodo es conocido como la Edad de Oro de la literatura y el arte indios. Se avanzó en matemáticas, astronomía y filosofía. Universidades budistas, como la de Nalanda, atrajeron a estudiantes de China y el Sudeste Asiático.

Administración

Los guptas delegaron la gestión local a los gremios de artesanos, lo que favoreció el desarrollo de la industria textil, la marroquinería y la joyería. El comercio exterior prosperó, aunque la pobreza rural persistía.

Invasiones hunas

Alrededor del 460 d.C., los hunos de Asia Central invadieron el norte de la India, interrumpiendo el comercio y debilitando al imperio Gupta. Aunque los guptas mantuvieron el control de Magadha durante unos 50 años más, la presión hunica contribuyó al declive final.

Los hunos fueron derrotados por los turcos a mediados del siglo VI, lo que permitió el surgimiento de nuevos reinos, como el de Harsha en Kanauj (606‑647 d.C.). Harsha promovió tanto el hinduismo como el budismo y fomentó las artes, pero su imperio también se desintegró tras su muerte.

El sur de la India

Separado del norte por la cadena Vindhya y el río Narmada, el sur desarrolló una cultura influida por el mar. Desde el siglo III a.C. entró en contacto con el Imperio Maurya y, a partir del siglo VI d.C., surgieron poderosos reinos como los Cholas, Pandyas y Cheras.

El sistema de castas

Los varnas védicos fueron la base del posterior sistema de castas (jati), que asigna a cada individuo un grupo social de nacimiento, regulando el matrimonio y las ocupaciones. Las castas se ordenan según criterios de pureza ritual, con los brahmanes en la cúspide y los shudras en la base.

Evolución del papel de la mujer

En la época pre-maurya la sociedad india era relativamente matriarcal; la propiedad y el linaje a menudo pasaban por la mujer. Con la expansión védica, el papel de la mujer se restringió, aunque las mujeres de alto rango seguían recibiendo educación. Durante el periodo Gupta, la mayoría de las mujeres estaban limitadas al ámbito doméstico, y en algunos casos se practicaba el sati.

Literatura védica

Los Vedas, compuestos entre el 1500 y el 1000 a.C., son los textos religiosos más antiguos de la India y siguen siendo la base del hinduismo. Incluyen himnos, rituales y mantras. Los épicos Mahabharata y Ramayana datan de alrededor del 800‑500 a.C., aunque fueron transcritos mucho después.

Religiones de la India

Desde la llegada de los pueblos védicos hace 3 000 años, la India ha sido cuna de diversas tradiciones religiosas. El brahmanismo evolucionó hacia el hinduismo, que se caracteriza por la veneración de dioses como Vishnu y Shiva y por la práctica del bhakti. El budismo, fundado por Siddhartha Gautama en el siglo VI a.C., se difundió ampliamente gracias al apoyo de Ashoka, pero desapareció de la India a partir del siglo XII tras la llegada de los musulmanes.

Hinduismo

El hinduismo combina la adoración de múltiples deidades con la creencia en una única realidad subyacente. Durante la época gupta se consolidó la devoción personal y la producción de textos filosóficos que perduran hasta hoy.

Budismo

El budismo enseña que el sufrimiento se supera mediante la renuncia al deseo y la práctica de la ética, la meditación y la sabiduría. Fue popular entre las castas bajas y en los centros urbanos, y alcanzó gran expansión internacional.


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