Tras el brillante apogeo del Nuevo Reino, Egipto entró nuevamente en una fase de debilidad e inestabilidad política conocida como el Tercer Período Intermedio, en la que gobernaron numerosas dinastías.
Panorama internacional del Tercer Período Intermedio
En esta época se consolida el Imperio Asirio Medio, coincidiendo aproximadamente con la primera colonización griega de la Asia Menor. En el siglo IX a.C. se funda Cartago (814 a.C.). En el primer milenio a.C. aparecen los herederos de Hatti: los frigios, el reino de Majeón, los principados neo-hititas y arameos. Asimismo, se intensifica la expansión fenicia por el Mediterráneo.
Dinastías del Tercer Período Intermedio
Dinastía XXI (1080‑945 a.C.)
En el Alto Egipto y Nubia surge el Estado divino de Amón, que sustituye a Osiris como juez de los muertos. Aunque la religión sigue siendo politeísta, el culto a Amón adquiere preeminencia.
Durante este periodo existen dos centros de poder:
- El Tebas (Alto Egipto) bajo los sumos sacerdotes de Amón, que actúan como reyes de facto.
- Tanis (Delta) donde reinan los faraones de la Dinastía XXII.
En Tebas:
- Herihor (1080‑1074 a.C.) gobierna brevemente y se reconoce como vasallo de Smendes I de Tanis.
- Le sucede su hijo Piankhi (1074‑1070 a.C.), que no asume título real, manteniendo la unión externa bajo Smendes I.
- Pinedjem I (1070‑1032 a.C.), hijo de Piankhi, se casa con una hija de Psusennes I de Tanis, consolidando su derecho al trono. Además es sumo sacerdote de Amón, vizir y jefe del ejército.
- Su hijo Mahasarte (1054‑1046 a.C.) muere pronto, provocando disturbios. Le suceden su hermano Menkheperre (1045‑992 a.C.) y luego sus hijos Smendes II (992‑990 a.C.) y Pinedjem II (990‑969 a.C.).
- El último sumo sacerdote casi independiente es Psusennes III (969‑945 a.C.), contemporáneo del rey de Tanis.
En Tanis:
- Psusennes I (1039‑991 a.C.) mantiene buenas relaciones con el alto sacerdote tebano sin renunciar a sus derechos sobre todo Egipto.
- Le suceden Amenofis III (993‑984 a.C.), Osorkón el Viejo (984‑978 a.C.) y Siamón (978‑959 a.C.).
- El último rey de la XXI dinastía es Psusennes II (959‑945 a.C.).
Durante el pontificado de Pinedjem II, una familia libia de Heracleópolis, liderada por Sesónk (más tarde Sheshónq I), se impone, dando paso a la Dinastía XXII.
Dinastía XXII (945‑712 a.C.)
Sesónk I (945‑924 a.C.) es de origen libio‑bereber. Estos guerreros, empleados como mercenarios por los faraones anteriores, recibían tierras y formaban colonias bajo su jefe.
Sheshónq I no es bien recibido en Tebas; parte del clero se traslada a Nubia alta, a Napata, cuna futura de la Dinastía XXV etíope.
En el plano internacional, Palestina florece bajo el rey David y su hijo Salomón, quien se casa con una princesa egipcia. Jeroboam huye a Egipto y, tras la muerte de Salomón, funda el Reino de Israel, mientras que Roboam establece el Reino de Judá (≈ 935 a.C.). Cinco años después, Sheshónq I conquista Jerusalén y Egipto se beneficia del botín palestino durante casi dos siglos.
Internamente, Sheshónq I retoma la construcción de templos y obras arquitectónicas. Sus sucesores —Osorkón I, Sesónk II, Takelot I, etc.— son poco conocidos y permanecen principalmente en el Delta; sus monumentos se hallan en Bubastis y Tanis.
Los sacerdotes de Tebas recuperan poder, usurpando títulos reales, lo que indica una autoridad real limitada.
La sociedad se divide en clases profesionales rígidas: sacerdotes, artesanos, pastores, cazadores, agricultores y guerreros. Según Diodoro, la movilidad social era imposible. Los guerreros se subdividen en:
- Calasirios: unos 250 000 hombres, concentrados en los nomos centrales y orientales del Delta.
- Hermotibios: unos 160 000 hombres, principalmente en el Delta occidental.
Dinastía XXIII (817‑730 a.C.)
Al final de la XXII, el territorio se fragmenta en feudos. La XXIII se desarrolla paralelamente, dejando huellas sobre todo en el Alto Egipto, en Karnak.
Surge la serie de "Esposas divinas de Amón": princesas de la casa real nombradas "Esposas de Amón" por los faraones para controlar la riqueza del dios. La primera es Sepenupel, hija de Osorkón III. Estas mujeres dominarán Tebas durante más de dos siglos.
El último rey de esta dinastía es Osorkón IV, depuesto por Tefnaqt, primer rey de la Dinastía XXIV de Sais.