Historia antigua

Imperio Medo

La primera referencia al Imperio Medo y a los persas aparece en las campañas de Shalmaneser III (c. 844 a.C.), cuando entraron en conflicto con Asiria, justo antes del apogeo cultural de Luristán. La zona entre Elam y el lago Urmia se dividía en cuatro regiones principales:

  • Ellipi.
  • La Zamua, territorio de los lullubi, guti y casitas.
  • La tierra de los mannai o medos, al sur y sureste del lago Urmia.
  • Parsua, país de los persas, al oeste del lago Urmia.

Tras la muerte de Shalmaneser III, los pueblos subyugados recuperaron su autonomía, salvo Parsua, que quedó bajo el control de Urartu, un nuevo poder surgido entre las ruinas de Hurri en las montañas de Armenia. Urartu mantuvo su influencia mientras el dominio asirio empezaba a decaer.

A finales del siglo VIII a.C., antes de la muerte de Sargón II, llegaron a Irán los cimerios y escitas. Divididos en dos grupos, se desplazaron hacia el sur, lo que generó gran preocupación entre las fuentes asirias, que también señalaban la creciente amenaza de los medos.

Dejoces (728‑675 a.C.), hijo de Phraortes, fue un destacado juez medo que, ante la presión de sus contemporáneos, abandonó su cargo y fue nombrado rey. Eligió una guardia personal y estableció su capital en Hamadari, conocida por los griegos como Ecbatana. Allí organizó a los clanes, urbanizó la ciudad y la rodeó con siete murallas de colores, imitando el modelo babilónico, aunque para los medos era meramente decorativo.

Dejoces instituyó una etiqueta cortesana que prohibía mirar al rey directamente. Le sucedió su hijo Phraortes (675‑653 a.C.), que intentó unir a medos, escitas y manasianos y sometió a los persas, que se habían expandido al noreste de Susa.

Después de un periodo de dominio escita estimado por Heródoto en veintiocho años, Cyaxares (653‑585 a.C.) recuperó el control alrededor del 625 a.C. Invitó a los principales generales escitas a un banquete, los embriagó y los asesinó. Reformó el ejército al estilo asirio, destacando una poderosa caballería, ya que los medos eran excelentes criadores de caballos.

Cyaxares amplió su reino, sitió Nínive y entregó a su hija Amytis en matrimonio a Nabucodonosor II de Babilonia. Con la ayuda babilónica, conquistó Nínive en 612 a.C. y Harrán en 610 a.C., repartiendo con Babilonia los territorios del derrumbado imperio asirio.

a) Babilonia tomó las regiones de Asur y Elam, extendiéndose desde la Alta Mesopotamia hasta reclamar Siria y Palestina (en manos de Egipto, que había apoyado a Asiria).

b) Los medos se apropian del antiguo reino de Urartu. Los recién llegados armenios pasaron a ser tributarios de los medos, mientras que las provincias asirias en Asia Menor se detuvieron en el río Halys, límite con el reino lidio de los aliatés de la dinastía Mermnadas.

Le sucedió en Persia Astíades (584‑550 a.C.). Su reinado fue largo y pacífico; adoptó costumbres asirias, como vestimentas púrpuras y collares lujosos. Su hija Mandana se casó con Cambises, rey de los persas, y su hijo Ciro II derrocó a su abuelo, unificando medos y persas bajo el imperio .

La religión de los medos

En el oeste de Irán coexistían cuatro sistemas religiosos:

  • La fe de los pueblos autóctonos, basada en la naturaleza y en la adoración de los cuatro elementos (luz, agua, tierra y aire) mediante sacrificios animales.
  • La religión de los magos, una tribu indo‑iraní que actuaba como sacerdotes (similares a los levitas) y preservaba creencias arias hasta la redacción del Avesta.
  • La culta oficial de los reyes medos, que veneraban a Ahura o Ahura‑Mazda como protector del linaje y del territorio.
  • El zoroastrismo, introducido por el reformador y profeta Zoroastro, que elevó a Ahura‑Mazda como el supremo “Señor Sabio”.

El Avesta, escrito en el siglo III a.C. y canonizado en el siglo IV d.C., recoge las enseñanzas de Zoroastro, quien, tras una década de retiro, reveló una ley moral y una práctica religiosa rigurosa. A los 40 años predicó ante la corte del rey de Bactria; su mensaje le granjeó enemigos entre sacerdotes y nobles, y murió en combate alrededor del 583 a.C.

Aspecto religioso de la reforma zoroástrica

El dios antiguo medo‑persa Ahura (también llamado Hormuz) se identificó con Ahura‑Mazda, señor supremo, creador de la bondad, la sabiduría, la luz y la verdad. Su símbolo es el fuego.

Zoroastro introdujo un dualismo permanente:

  • Principio de la luz y el bien, representado por Ahura‑Mazda.
  • Principio de la oscuridad y el mal, representado por Ahrimán.

Este dualismo evolucionó hacia un politeísmo jerárquico que culminó en la monoteísta adoración de Ahura‑Mazda. Según la doctrina, el alma es inmortal y, tras la muerte, es juzgada por tres magistrados; los buenos acceden al cielo, los malos al infierno y los justos al purgatorio.

El zoroastrismo prohibió los sacrificios animales y enfatizó la justicia moral y social: los virtuosos son recompensados y los malvados castigados.

Aspecto político del zoroastrismo

Los reyes medos, sin adoptar oficialmente la doctrina, aprovecharon la energía de la nueva secta para legitimar su poder. El monoteísmo zoroástrico, con su visión de un monarca divino, encajó perfectamente con el imperialismo medo.

Bajo los sasánidas (226‑652 d.C.) el zoroastrismo se convirtió en la religión oficial del Imperio persa, hasta que la expansión del Islam puso fin a su estatus de fe estatal.


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