Historia antigua

Unificación de Italia

La Unificación de Italia fue un proceso que se extendió desde la caída del Imperio Romano hasta el siglo XIX. Tras siglos de fragmentación en reinos y estados autónomos, el Tratado de Viena de 1815 dividió la península en siete entidades independientes, aunque compartían origen, religión y patrimonio histórico. En la segunda mitad del siglo XIX, el impulso nacionalista europeo despertó también en Italia, y gracias al esfuerzo de patriotas y líderes, los diversos estados se unieron para formar el Reino de Italia.

Los estados italianos antes de la unificación

Antes de 1861 la península estaba compuesta por:

  • El Reino de Cerdeña (Cerdeña y Piamonte)
  • El Reino de las Dos Sicilias
  • Los Estados Pontificios
  • El Reino Lombardo‑Veneciano
  • Los ducados de Parma, Módena y Toscana

Características de la unificación

La unificación italiana se distinguió por:

  • La cristalización de un deseo nacionalista compartido por todos los pueblos italianos.
  • Un proceso espontáneo, impulsado por la voluntad popular.
  • La consecución de la unidad sin agresión directa a otras naciones y sin guerras de conquista externa.

Principales protagonistas

Los actores clave fueron:

  • Víctor Manuel II, rey de Cerdeña.
  • Camillo Benso, conde de Cavour, ministro y estratega político.
  • Giuseppe Garibaldi, patriota y líder militar.
  • Giuseppe Mazzini, ideólogo y político liberal.
  • Carlos Alberto de Saboya, padre de Víctor Manuel II.

Etapas de la unificación

Guerra contra Austria e incorporación de Lombardía

Victor Manuel II y su primer ministro Cavour consideraron imprescindible derrotar a Austria, que controlaba Lombardía y Venecia. Con el apoyo secreto de Napoleón III de Francia, los ejércitos franco‑sardos vencieron a los austriacos en las batallas de Magenta y Solferino (1859). El armisticio posterior cedió Lombardía a Cerdeña, mientras Francia obtuvo Saboya y Niza.

Anexión de Parma, Módena y Toscana

El triunfo sobre Austria avivó el sentimiento nacionalista en el centro de Italia. Un referéndum de 1860 aprobó la incorporación de los ducados de Parma, Módena y Toscana al Reino de Cerdeña.

Revolución de las Dos Sicilias

Garibaldi, con el apoyo encubierto de Cavour, desembarcó en Sicilia con los camisas rojas y conquistó la isla y luego el Reino de Nápoles. El ejército sardés, bajo el mando de Víctor Manuel II, tomó los Estados Pontificios (excepto Roma) y se unió a Garibaldi en Nápoles. El 13 de marzo de 1861, el parlamento en Turín proclamó a Víctor Manuel II como rey de Italia.

Incorporación de Venecia

Para liberar Venecia, Italia se alió con Prusia, rival de Austria. La victoria prusiana en la Guerra Austro‑prusiana obligó a Austria a ceder Venecia a Italia.

Incorporación de Roma y conclusión

Con Venecia bajo control italiano, solo quedaba la cuestión de los Estados Pontificios y la ciudad de Roma. Tras varios intentos fallidos de Garibaldi (1862 y 1867) y la retirada de la guarnición francesa tras la Guerra Franco‑prusiana (1870), Víctor Manuel II ordenó la ocupación de Roma el 20 de septiembre de 1870. La ciudad se convirtió en la capital del Reino de Italia.

El Papa rechazó la anexión y se recluyó en el Vaticano, originando la Cuestión Romana, que perduró hasta el Tratado de Letrán (1929), firmado entre el dictador Benito Mussolini y el Papa Pío XI, reconociendo la independencia del Estado de la Ciudad del Vaticano.

Publicación siguiente