Antecedentes
Operación Sultán fue una de las misiones aéreas más audaces realizadas por la Fuerza Aérea Iraní durante la guerra Irán‑Irak. El 29 de octubre de 1980 se atacó la Base Aérea al‑Huria, situada en Mosul.
Se supo que 47 técnicos franceses habían llegado a Irak para asistir a los cazas Mirage F1 recién adquiridos y entrenar a pilotos iraquíes. Ante esa amenaza, Irán decidió destruir los Mirage en tierra y, al mismo tiempo, castigar a la fuerza aérea de Saddam, que bombardeaba indiscriminadamente ciudades iraníes.
Planificación de la misión
El comandante Afsar diseñó la operación con seis F‑4E Phantom, cada uno cargado con 12 bombas Mk‑82. Como los aviones necesitaban reabastecimiento en vuelo, se pusieron a disposición dos reabastecedores KC‑707 y dos F‑14A Tomcat para protegerlos.
Para evadir los radares iraquíes y los sistemas SA‑2, SA‑3 y SA‑6, Afsar optó por volar sobre el espacio aéreo turco, protegido por la cordillera Zagros, y entrar a Irak por el norte. Fue una decisión arriesgada, pues nadie sabía cómo reaccionaría Turquía.
Despegue y tránsito por Turquía
Antes del alba del 29 de octubre, el paquete aéreo despegó. Además de los seis F‑4, los dos F‑14 y los dos KC‑707, había un par de aviones de reserva (dos Phantoms, un Tomcat y otro KC‑707). El comandante Afsar lideró la misión desde el KC‑707 “Sultan 9”. Los F‑4 recibieron los códigos Sultan 1‑6 y los F‑14, Sultan 7 y 8.
Al entrar en el espacio aéreo turco, los radares turcos detectaron los aviones iraníes, pero la autoridad turca decidió no intervenir. Así, el paquete iraní cruzó sin ser detectado por los defensores iraquíes.
Ataque a la base al‑Huria
Los Phantoms descendieron en picado sobre la base mientras los KC‑707 y los Tomcats permanecían a mayor altitud. El asalto fue extremadamente preciso: se destruyeron dos MiG‑21 y tres helicópteros Mi‑8 en tierra, y cayó muerto un técnico francés. La infraestructura de la base quedó gravemente dañada, aunque no se avistaron los Mirage F1.
Combate aéreo
Los F‑14, gracias a su radar AWG‑9, detectaron a cuatro MiG‑23 iraquíes a 70 km de distancia. Los pilotos Sedgi y Taeyebi, al mando de los Sultan 7 y 8, fueron ordenados a proteger los F‑4 desarmados y los reabastecedores.
El Sultan 7 llevaba 2 misiles AIM‑54 Phoenix, 3 AIM‑7E‑4 Sparrow y 2 AIM‑9P Sidewinder; el Sultan 8, 2 AIM‑9P y 6 AIM‑7. Ambos ascendieron a 15 000 ft y luego a 22 000 ft, fuera del alcance de los radares soviéticos iraquíes.
El oficial de sistemas de armas del Sultan 7 activó el modo TWS (Track‑While‑Scan) y siguió simultáneamente a los cuatro cazas enemigos. Desde 33 km lanzó el primer Phoenix; ocho segundos después, el Sultan 8 disparó el segundo.
Los dos misiles AIM‑54 impactaron, derribando dos MiG‑23 en pleno vuelo. Los dos restantes intentaron escapar, pero al bajar de altitud a 10 000 ft fueron alcanzados por misiles AIM‑7 (el Sultan 8 sufrió fallos electrónicos y no disparó).
El Sultan 7, con postcombustión, se acercó a 1 500 m y lanzó un AIM‑9P que destruyó a uno de los MiG‑23. En una maniobra de alta gravedad, Sedgi se colocó detrás del segundo MiG‑23 y, con otro AIM‑9P, lo abatió.
Con los tanques de combustible casi agotados, Sedgi se dirigió de nuevo a los KC‑707 para reabastecerse.
Resultados
La Operación Sultán fue un rotundo éxito para Irán. Irak perdió los cuatro MiG‑23, evidenciando la gran brecha tecnológica entre sus cazas soviéticos y los F‑14 iraníes.