Introducción
El K‑19, primer submarino balístico nuclear de la Armada soviética, fue puesto en marcha el 17 de octubre de 1958. Conocido popularmente como “Hiroshima”, este buque escribió una de las páginas más oscuras de la historia naval de la URSS.
Características técnicas
- Desplazamiento: 5.500 toneladas
- Longitud: 114 m; manga: 9,2 m
- Tripulación: 104 (luego 139 en misiones)
- Propulsión: dos reactores nucleares
- Velocidad máxima: 18 nudos en superficie, 26 nudos sumergido
- Armamento: 3 misiles balísticos R‑13 (SS‑N‑4 “Shark”) con alcance de 650 km, 4 tubos de torpedo de 21 pulgadas y 4 de 16 pulgadas
- Profundidad operativa: hasta 300 m (aunque los misiles requerían emerger y 12 min de preparación)
Problemas de construcción y primeros incidentes
El proyecto se apresuró para contrarrestar la supremacía estadounidense, lo que dio lugar a una calidad estructural deficiente. Desde su bautismo, el K‑19 sufrió varios accidentes mortales: un trabajador fue aplastado por la puerta estanca del compartimento de lanzamiento, dos fueron quemados en un incendio durante la construcción y seis murieron por inhalación de vapores tóxicos.
Fallos durante las pruebas
En enero de 1960, un error de la tripulación provocó la falla de uno de los reactores durante pruebas en cubierta. La cubierta exterior se desprendió y, al sumergirse a 300 m, el compartimento del reactor se inundó. Más tarde, en octubre, una avería en la cocina provocó una nueva inundación que cubrió dos tercios del buque, aunque sin víctimas humanas.
Fuga radioactiva de 1961
El 4 de julio de 1961, mientras navegaba por el Atlántico Norte, el K‑19 sufrió una grave fuga de radiación. Un ensayo del reactor elevó la presión a 400 atm, muy por encima del límite de 200 atm, lo que dañó el regulador de presión del sistema de refrigeración. El agua refrigerante empezó a hervir, alcanzando temperaturas de 800 °C y provocó un incendio en el compartimento del reactor.
El capitán Nikolái Zatayev tardó en reaccionar. Para detener la fuga, ocho valientes tripulantes ingresaron al compartimento del reactor y, usando agua potable, lograron enfriar la zona y cerrar la fuga. Todos recibieron dosis letales de radiación; fallecieron en los días o semanas siguientes, y otros 15 miembros de la tripulación murieron en los dos años posteriores.
Continuación del servicio y nuevos desastres
A pesar de los daños, el submarino fue reparado y modernizado al estándar “Hotel II”. En 1969 colisionó con el submarino estadounidense USS Gato en el fondo marino. En 1972 se desató otro incendio, probablemente originado por una nueva fuga radioactiva, que causó la muerte de 30 tripulantes.
Legado y cierre
El gobierno soviético mantuvo en secreto todos estos incidentes; sólo después de la caída de la URSS se conocieron los detalles. El K‑19 fue dado de baja en 1990. Su apodo, “Hiroshima”, refleja la tragedia que vivió su tripulación, una máquina que “creaba viudas”.