El as humanitario Oswald Belke

Oswald Belke fue uno de los primeros ases de los cielos y entrenador del famoso “Barón Rojo”. El 5 de enero de 1916, volaba en un Fokker Eindecker I sobre los alrededores de Lille, en el norte de Francia.
El encuentro con la aeronave británica
Desde el aire avistó un avión de reconocimiento británico de dos plazas, tripulado por los tenientes William Somerville y Geoffrey Formili. Belke se lanzó al ataque y, tras un breve combate, derribó la aeronave.
Rescate inesperado
Al sobrevolar el avión estrellado, Belke notó que los pilotos británicos seguían con vida, aunque gravemente heridos. Decidió aterrizar al lado de los restos y, con gran valentía, los sacó del fuselaje antes de que el fuego los consumiera.
Somerville, que hablaba alemán con fluidez, agradeció a Belke. El piloto alemán estrechó sus manos y expresó su alegría porque los hombres no habían muerto.
Ayuda médica y correspondencia
Belke organizó la llegada de una ambulancia que trasladó a los dos oficiales al hospital, donde fueron atendidos y sobrevivieron. El alemán visitó a los heridos, llevándoles periódicos británicos para que pudieran leer.
Además, se encargó de enviar las cartas que los británicos redactaron para informar a sus unidades y a sus familias de que estaban con vida. Voló sobre la base enemiga, evadiendo el fuego británico, y dejó los mensajes en sobres sellados.
El legado olvidado
La historia permaneció en el olvido hasta que, recientemente, se descubrieron esas cartas y fueron puestas a la venta en una subasta en Reino Unido, revelando el gesto de caballerosidad de Belke.
Trágicamente, el mismo año 1916, Belke murió en un accidente aéreo cuando un piloto inexperto estrelló su avión contra el suyo. Tenía 25 años y 40 victorias en su haber.
