Antecedentes
El Yokosuka MXY7 Oka (nombre en japonés “flor de cerezo”) fue el intento japonés de crear una bomba voladora guiada por un piloto kamikaze. El prototipo realizó su primer vuelo en noviembre de 1944, entró en servicio a principios de 1945 y se fabricaron 852 unidades.
Características técnicas
El Oka alcanzaba una velocidad máxima de 648 km/h en vuelo nivelado y hasta 900 km/h en picado. Llevaba una ojiva de 1 200 kg y tenía un alcance limitado de apenas 37 km. La bomba se transportaba bajo el fuselaje de bombarderos tipo Mitsubishi G4M “Betty”.
Primeras operaciones en Okinawa
El 1 de abril de 1945, seis bombarderos “Betty” despegaron de Okinawa cargados con Oka y se dirigieron contra la flota de desembarco estadounidense. Sólo se consideró que una Oka alcanzó una torreta de 16 pulgadas del acorazado West Virginia, aunque en realidad la bomba se estrelló cerca del buque. Tres transportes estadounidenses también resultaron dañados, pero no está claro si fueron alcanzados por la Oka o por aviones kamikaze. Ninguno de los “Betty” regresó a la base.
Respuesta estadounidense
Los estadounidenses adoptaron una nueva táctica: sus cazas interceptaban a los bombarderos antes de que pudieran lanzar las bombas. A pesar de ello, los japoneses continuaron los ataques.
Secuencia de ataques
9 de abril: nueve “Betty” intentaron otro bombardeo. Una Oka impactó al destructor USS Abele, que se partió en dos y se hundió al instante. Otra Oka explotó a 50 m de una embarcación de desembarco, provocando daños menores. Dos Oka fueron lanzadas contra el destructor USS Stanly; una penetró el casco sin detonar y explotó en el mar, la otra cayó demasiado cerca del buque. Un solo bombardero logró regresar.
14 de abril: siete “Betty” fueron derribados antes de soltar sus Oka.
16 de abril: de seis “Betty”, cuatro fueron abatidos y ninguna bomba alcanzó su objetivo.
28 de abril: ataque nocturno con cuatro “Betty”; sólo uno volvió a la base y no se registraron impactos.
4 de mayo: siete “Betty” atacaron nuevamente. Una Oka impactó el puente del minador USS Shea, causándole graves daños. La corbeta USS Gayety resultó dañada por una explosión cercana y el destructor USS Hadley quedó tan gravemente dañado que fue declarado irrecuperable.
25 de mayo: la mayor ofensiva japonesa, con 11 “Betty”, fue abortada por el mal tiempo y los aviones regresaron sin lanzar bombas.
22 de junio: el último ataque con seis “Betty”. No se logró impactar ningún buque estadounidense y cuatro bombarderos fueron derribados.
Conclusión
El Oka, a pesar de su potencial destructivo, fracasó en cumplir sus objetivos. La flexibilidad táctica de los estadounidenses y sus nuevas defensas neutralizaron eficazmente el arma secreta japonesa.
