La desaparición de la civilización olmeca sigue siendo un enigma para arqueólogos e historiadores. A continuación se presentan las hipótesis más aceptadas.
Desastres naturales
Algunos investigadores sostienen que una serie de catástrofes naturales —huracanes, inundaciones o terremotos— devastó las ciudades olmecas, destruyendo su infraestructura y provocando una drástica caída demográfica.
Cambio climático
Otra teoría sugiere que alteraciones climáticas, como sequías prolongadas o aumentos de temperatura, dificultaron la agricultura, desencadenando hambrunas, enfermedades y tensiones sociales que colapsaron la civilización.
Guerras y conflictos internos
Es posible que los olmecas hayan sido conquistados por otro grupo o que se vieran debilitados por conflictos internos. La inestabilidad política y militar podría haber fragmentado su sociedad.
Enfermedades
Algunos estudios plantean que epidemias, quizás introducidas por contactos posteriores con europeos, como la viruela o el sarampión, diezmaron a la población olmeca, provocando su colapso.
Migración
Por último, la hipótesis de la migración propone que los olmecas abandonaron sus centros urbanos y se desplazaron a otras regiones, motivados por la combinación de los factores anteriores.
Probablemente, la desaparición de los olmecas sea el resultado de una combinación de varios de estos factores.