En la América colonial del siglo XVII los curtidores no solían recibir un sueldo fijo; su ingreso dependía de distintas formas de remuneración.
Trabajo por pieza
Se les pagaba según la cantidad de cueros procesados o la cantidad de piel terminada que entregaban.
Aprendizaje
Los jóvenes que iniciaban en el oficio lo hacían como aprendices. No recibían salario, pero se les proporcionaba alimento, alojamiento y manutención básica.
Trueque
En una sociedad mayormente agraria el trueque era habitual. Los curtidores podían intercambiar sus productos o servicios por alimentos, ropa u otros bienes.
Participación en ganancias
En algunos casos trabajaban bajo un esquema de reparto de beneficios con los propietarios de la curtiduría.
Salario directo
Algunos curtidores percibían un sueldo, aunque la documentación sobre tarifas exactas es escasa. En cualquier caso, los salarios de la época eran muy bajos comparados con los estándares actuales.