Transición del poder al final de la Edad Media
En los últimos siglos de la Edad Media, el poder dejó de concentrarse en los señores feudales y pasó a manos de monarquías fuertes y de los incipientes estados nación.
El auge de monarquías como la de Francia y la de Inglaterra provocó el declive del feudalismo y sentó las bases de los estados centralizados que dominarían la Europa moderna.