La ejecución de Robespierre
Maximilien Robespierre fue ejecutado mediante la guillotina el 28 de julio de 1794, en el contexto de la Revolución Francesa.
Tras haber sido una de las figuras más influyentes del período, fue derrocado por sus rivales políticos en el golpe de Estado conocido como la Revolución de Thermidor, que puso fin a su dominio.
Ese mismo día, la Convención Nacional aprobó su sentencia de muerte y lo condujo al patíbulo, donde la guillotina selló su destino.