Historia antigua

¿Cuál era la extensión de los principales imperios durante la Primera Guerra Mundial?

Durante la Primera Guerra Mundial los imperios coloniales dominaban gran parte del planeta. A continuación se presentan los cinco imperios más extensos en esa época, con datos actualizados sobre su superficie y población.

Imperio Ruso

Con aproximadamente 22,8 millones de km² y una población cercana a los 180 millones de habitantes, el Imperio Ruso era el más extenso del mundo en 1914. Sus dominios abarcaban Europa oriental, gran parte de Asia (Siberia, Cáucaso, Asia Central) y Alaska, además de numerosas islas del Ártico.

Imperio Británico

El Imperio Británico cubría alrededor de 13,7 millones de km² y albergaba a aproximadamente 458 millones de personas, lo que lo convertía en el imperio más poblado. Sus territorios se distribuían en África, Asia, América del Norte y del Sur, Oceanía y una vasta red de islas en los océanos Atlántico, Índico y Pacífico.

Imperio Francés

El Imperio colonial francés tenía una superficie de cerca de 12,0 millones de km² y una población estimada en 110 millones. Sus posesiones incluían áreas en África occidental y del norte, Indochina, el Caribe, la Polinesia francesa y varios archipiélagos en los océanos Atlántico, Índico y Pacífico.

Imperio Otomano

El Imperio Otomano, aunque en declive, todavía controlaba unos 5,2 millones de km² y alrededor de 24 millones de habitantes. Sus dominios se extendían por el sureste de Europa, el oeste de Asia y el norte de África, además de contar con islas en el mar Mediterráneo.

Imperio Alemán

El Imperio Alemán poseía aproximadamente 2,0 millones de km² y una población de 67 millones. Sus colonias se encontraban en África (Túnez, Camerún, África Oriental Alemana, África del Sudoeste Alemana) y en el Pacífico (Islas Marshall, Samoa Alemana, entre otras).

Estos cinco imperios fueron los actores geopolíticos más influyentes al estallar la Primera Guerra Mundial. Las rivalidades territoriales, económicas y ideológicas que los envolvían fueron factores decisivos del conflicto. El fin de la guerra provocó la desaparición del Imperio Otomano y del Imperio Alemán, y dio origen a nuevos estados-nación en Europa y Oriente Medio.