Los incas desarrollaron diversas técnicas para adaptar sus tierras a la agricultura, lo que les permitió cultivar en entornos muy variados.
Técnicas principales
- Terrazas: Construían terrazas en laderas montañosas, creando superficies planas que evitaban la erosión y habilitaban zonas antes inhóspitas para el cultivo.
- Riego: Excavaban canales y acueductos para transportar agua a los campos, una práctica esencial en las regiones costeras áridas del Perú.
- Camellones elevados: Levantaban camas de cultivo en áreas bajas para mejorar el drenaje y prevenir el encharcamiento del suelo.
- Rotación de cultivos: Alternaban los cultivos para evitar el agotamiento de los nutrientes del suelo.
- Fertilización natural: Utilizaban abonos orgánicos, como estiércol y compost, para enriquecer la tierra.
Gracias a estas estrategias, los incas lograron producir suficiente alimento para sostener a una población numerosa y diversa.